Franco Colapinto deslumbró a Buenos Aires con un espectacular road show de Fórmula 1

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El reconocido piloto argentino de la máxima categoría del automovilismo mundial protagonizó un evento sin precedentes en la capital porteña durante el pasado domingo. Franco Colapinto en Buenos Aires reunió a más de seiscientas mil personas que se congregaron en las avenidas Libertador y Sarmiento para presenciar una exhibición que marcará un antes y un después en la historia del deporte motor nacional.

La jornada fue especialmente memorable porque el piloto de Alpine tuvo la oportunidad de conducir dos vehículos con un legado histórico extraordinario. En primer lugar, manejó un Lotus E20 del año dos mil doce, equipado con un motor Renault V8 de dos mil cuatrocientos centímetros cúbicos que generó un sonido ensordecedor capaz de hacer vibrar las ventanas de los edificios circundantes. Posteriormente, Franco Colapinto en Buenos Aires se subió a una réplica del legendario Mercedes-Benz W196, conocido popularmente como la «Flecha de Plata», el mismo modelo con el que Juan Manuel Fangio se consagró campeón mundial en los años mil novecientos cincuenta y cuatro y mil novecientos cincuenta y cinco.

El circuito callejero que recorrió el piloto pilarense abarcó una extensión de tres kilómetros concentrados en torno al Monumento a los Españoles, ubicado en la zona de Palermo. Durante su primer recorrido del mediodía, Franco realizó aceleraciones y trompos que dejaron marcas de cauchos quemados en el asfalto porteño, consolidándose como el primer conductor argentino en pilotar un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Miles de personas llegaron desde la madrugada para ocupar posiciones estratégicas, llevando carteles y merchandising con el nombre del deportista, mientras que los balcones de los edificios se transformaron en tribunas improvisadas similares a las del circuito de Mónaco.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, acompañado por su esposa, la periodista María Belén Ludueña, expresó su entusiasmo respecto a lo acontecido. «La alegría que hoy nos dio a todos Franco solo es comparable con las grandes celebraciones de la historia argentina. Fue una gran oportunidad para mostrarle al mundo la pasión que tenemos por los fierros y la capacidad de la Ciudad para organizar eventos de este tipo», manifestó el funcionario. Asimismo, Macri confirmó que el MotoGP llegará al país en el próximo año y reiteró el objetivo de concretar un Gran Premio de Fórmula 1 en el Autódromo Juan Manuel Fangio, para lo cual se están ejecutando obras de modernización de la infraestructura.

Franco Colapinto en Buenos Aires expresó su emoción tras completar las exhibiciones. «Esto fue impresionante, hubo mucha gente y lo disfruté. Para mí fue un placer y un orgullo enorme estar acá: es algo que no imaginaba, sí lo soñaba, pero no pensé que iba a llegar tan pronto. Ojalá que dentro de muy poquito tengamos un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina», declaró el deportista con evidente satisfacción. Durante la segunda pasada, el piloto portó las clásicas antiparras de lente dividido que utilizaban los corredores de mediados del siglo veinte y una bandera argentina mientras conducía el Mercedes-Benz W196 con el número dieciséis en la trompa, el mismo que utilizó Fangio durante sus campañas más exitosas.

La concurrencia fue extraordinaria, con asistentes provenientes de países vecinos como Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile, lo que demuestra el alcance regional del evento. El público mayoritariamente joven disfrutó de cada momento, desde las aceleraciones del Lotus E20 hasta la elegancia del Mercedes de la época dorada del automovilismo argentino. La última actividad del día consistió en que Franco Colapinto recorriera el circuito completo sobre la caja de un camión, acompañado por el músico y productor Bizarrap, saludando a la multitud entusiasta que no dejaba de aclamar al piloto.

Este evento representa un hito importante en la búsqueda de Argentina por recuperar su presencia en el calendario de la Fórmula 1 tras catorce años de ausencia. La Ciudad de Buenos Aires fue designada recientemente como Capital Mundial del Deporte para el año dos mil veintisiete, lo que refuerza su posición como sede potencial para futuras competiciones internacionales de la máxima categoría del automovilismo. Franco Colapinto en Buenos Aires demostró que existe una pasión genuina y masiva por este deporte en el país, sentando las bases para que el sueño de un Gran Premio nacional se materialice en el corto plazo.