El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Jujuy comunicó el hallazgo de quince vicuñas muertas durante las tareas de monitoreo y vigilancia que se realizan de manera permanente en la Reserva Provincial Altoandina de la Chinchilla. El personal de guardaparques detectó los cadáveres de estos animales en diferentes sectores próximos a Lagunillas de Farallón, en la zona limítrofe con Bolivia, todos ellos desollados de forma intencional.
Una vez realizado el descubrimiento, el guardaparque procedió a efectuar la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público de la Acusación. Simultáneamente, desde la cartera ambiental provincial se inició un expediente administrativo con el propósito de acompañar las investigaciones y realizar el seguimiento exhaustivo del caso. Las autoridades competentes iniciaron las actuaciones investigativas para lograr identificar a los responsables de esta actividad ilegal de caza furtiva de vicuñas.
Según lo constatado en el lugar de los hechos, varios de los ejemplares habían sido desollados completamente, mientras que algunos de ellos presentaban caravanas identificatorias. Estas marcas distintivas fueron colocadas durante los tradicionales chackus comunitarios que se ejecutan en la región como parte del manejo sostenible de la especie. La presencia de estas identificaciones sugiere que se trataba de animales que formaban parte de los programas de control poblacional realizados en conjunto con las comunidades locales.
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático se recordó que la vicuña constituye una especie protegida por la legislación vigente y posee un alto valor ambiental, cultural y económico para las poblaciones que habitan en la Puna jujeña. Los funcionarios enfatizaron que este tipo de hechos delictivos representa un grave daño para la biodiversidad regional y afecta directamente el trabajo de conservación que se desarrolla de manera conjunta entre las instituciones gubernamentales y los pobladores locales.
La investigación penal continúa en curso con el objetivo de esclarecer los hechos y determinar la identidad de los responsables de la caza furtiva de vicuñas. Las autoridades judiciales provinciales trabajan en la recopilación de pruebas y testimonios que permitan avanzar en el esclarecimiento de este delito ambiental que ha generado preocupación en las comunidades de la región.
Este hallazgo se suma a los esfuerzos que realizan las instituciones ambientales para proteger la fauna silvestre de Jujuy. La caza furtiva de vicuñas representa una amenaza constante para la conservación de esta especie emblemática de los Andes, por lo que las autoridades han reforzado los controles y la vigilancia en las áreas protegidas de la provincia.
Los pobladores de la Puna y las organizaciones ambientalistas han expresado su rechazo ante estos actos de depredación. La comunidad local continúa colaborando con las autoridades para denunciar actividades ilegales relacionadas con la explotación de fauna silvestre en la región, demostrando su compromiso con la preservación del patrimonio natural jujeño.
