El equipo jujeño logró imponerse en el encuentro disputado ante el conjunto bonaerense con un marcador de uno a cero, consolidando su posición en la cima de la Zona B del torneo. La victoria llegó gracias al tanto convertido por Mauro Cachi, quien ingresó desde el banco de suplentes y definió con precisión en el segundo tiempo.
Durante los primeros cuarenta y cinco minutos, Gimnasia venció a Temperley mostró un dominio territorial considerable sobre su adversario. El equipo dirigido por Pellerano manejó la posesión de la pelota y generó múltiples aproximaciones peligrosas a través de Gallardo y Molina, quienes fueron los principales artífices de las acciones ofensivas. Sin embargo, la falta de precisión en la definición impidió que el Lobo se fuera al descanso en ventaja. El capitán Cosaro desperdició dos oportunidades claras para abrir el marcador, incluyendo una situación donde quedó completamente solo frente al arquero rival.
Temperley apenas generó peligro en la primera etapa, con una única aproximación clara que llegó a través de Branda a los treinta y cinco minutos. El equipo de Nicolás Domingo se mostró desorganizado en defensa y cometió salidas deficientes que facilitaron el juego del conjunto local. Sobre el cierre del primer tiempo, una serie de rebotes en el área jujeña impidieron que Gimnasia concretara su superioridad.
En el complemento, el partido perdió fluidez tras los cambios realizados por ambos técnicos. Las interrupciones fueron frecuentes y las ideas tácticas quedaron relegadas a un segundo plano. Fue entonces cuando Pellerano decidió ingresar a Paradela y a Mauro Cachi, quien en su segunda intervención marcó el gol que definió el encuentro. El salteño remató al ángulo con precisión, sorprendiendo a Mastrolia, quien no pudo reaccionar ante la cantidad de jugadores en el área. Este tanto le devolvió al Lobo la cima de la tabla en soledad.
Temperley intentó reaccionar adelantando sus líneas y apostando todo en ofensiva, pero nunca logró traducir esa intención en situaciones claras de empate. El equipo bonaerense careció de peso ofensivo durante toda la tarde y no generó peligro real sobre la portería de Milton Álvarez. Gimnasia, por su parte, sufrió momentos de anemia futbolística similares a los que había experimentado al inicio del campeonato, aunque logró mantener la ventaja hasta el final.
El equipo de Pellerano mostró intermitencia en su juego, alternando momentos de control con errores propios que pudieron costarle caro. Los ingresos de Endrizzi y Pombo en los minutos finales no lograron mejorar significativamente el rendimiento ofensivo. A pesar de las deficiencias mostradas, la victoria fue fundamental para mantener la aspiración de Gimnasia en el torneo, que ya le exigía sumar de a tres puntos nuevamente.
Tras el pitazo final, el árbitro expulsó a Delfor Minervino por exceso verbal, lo que significará su ausencia en el próximo encuentro. El Lobo jujeño deberá mejorar su desempeño pensando en el clásico que disputará ante Central Norte de Salta, donde buscará mantener su racha ganadora y consolidar su liderazgo en la competencia.
