Un episodio de extrema gravedad se desarrolló durante la tarde del pasado domingo en la localidad de Monterrico, cuando familiares de una menor de corta edad acudieron a una dependencia policial con la niña en estado crítico. El rápido accionar de los efectivos uniformados permitió evitar una tragedia y devolver la vida a la pequeña.
Según informaron fuentes de la Policía de Jujuy, la situación se registró en la base del Grupo GARRA, ubicada en el barrio 25 de Mayo. Una pareja ingresó de forma desesperada a la comisaría cargando en brazos a una bebé de apenas once meses que se encontraba completamente inconsciente y sin responder a ningún tipo de estímulo externo. Los minutos transcurrían con angustia mientras la condición de la menor se tornaba cada vez más delicada.
Ante la gravedad de la situación, el personal de la unidad policial actuó con total celeridad. Los uniformados trasladaron inmediatamente a la familia en un móvil policial hacia el Hospital San Isidro Labrador, iniciando las maniobras de reanimación cardiopulmonar durante el trayecto. A bordo del patrullero, los efectivos practicaron de forma constante las técnicas de RCP a la bebé desvanecida en Monterrico, logrando restablecer sus funciones vitales de manera exitosa.
Al arribar al nosocomio local, el equipo médico asumió la atención de la pequeña paciente y confirmó que la niña se encontraba estable y fuera de peligro inminente. Los profesionales de la salud continuaron con los cuidados necesarios para garantizar su recuperación completa. Las actuaciones complementarias del caso quedaron a cargo de los efectivos de la Seccional Nº 29, con jurisdicción en la zona de Monterrico.
Este hecho pone de manifiesto la importancia del entrenamiento y la preparación del personal policial en técnicas de primeros auxilios. La intervención oportuna de los uniformados fue determinante para salvar la vida de la bebé desvanecida en Monterrico, demostrando que en situaciones críticas, cada segundo cuenta y la capacitación adecuada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La menor continúa internada en el Hospital San Isidro Labrador bajo supervisión médica, evolucionando favorablemente. La familia expresó su gratitud hacia los efectivos policiales que actuaron con profesionalismo y rapidez en este dramático episodio que pudo haber terminado en tragedia.


