Las autoridades judiciales de la capital jujeña se encuentran investigando un grave episodio de inseguridad registrado en el barrio Tupac Amaru, ubicado en la localidad de Alto Comedero. El hecho delictivo, catalogado como una “entradera”, ocurrió en una vivienda de la cuarta etapa del mencionado barrio y dejó como saldo un violento enfrentamiento entre los asaltantes y los familiares de la propietaria del inmueble.
Según los relatos de los testigos, cuatro individuos que se desplazaban en dos motocicletas intentaron acceder de manera forzada a una propiedad con claros propósitos de sustracción. Los delincuentes no contaban con que la dueña de la casa se hallaba en el interior del domicilio. Al percatarse de la situación, la mujer reaccionó con rapidez y contactó inmediatamente a sus hermanos, quienes residían en las proximidades y acudieron sin demora para brindarle su apoyo.
El enfrentamiento entre los familiares de la víctima y los asaltantes se desarrolló en la vía pública y adquirió características sumamente violentas. Durante el transcurso de la riña, uno de los motociclistas sacó un arma de fuego de entre sus prendas de vestir y la exhibió apuntando hacia las víctimas con el propósito de amedrentarlas. Esta acción permitió que el grupo de delincuentes lograra escapar del lugar sin mayores inconvenientes.
Tras recibir una llamada de alerta al sistema de emergencias 911, efectivos policiales de la Seccional Nº 56 del barrio Atsa se trasladaron rápidamente hacia el domicilio donde ocurrieron los hechos. Al arribar al lugar, los uniformados procedieron a entrevistar a los damnificados para recabar información sobre lo sucedido. Sin embargo, la mujer y sus hermanos manifestaron su negativa a formular una denuncia oficial en la dependencia policial correspondiente.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes cercanas al caso, los afectados indicaron haber identificado a los agresores, pero decidieron guardar silencio y no proporcionar datos identificatorios de los sospechosos. Esta decisión obedeció al profundo temor que experimentaban respecto a posibles represalias en su contra. A pesar de esta actitud, el intento de robo en Alto Comedero continuó siendo investigado por las autoridades competentes.
El aspecto más relevante de este caso surgió cuando los investigadores descubrieron que los asaltantes habían abandonado una motocicleta de marca Gilera en el lugar de los hechos durante su precipitada huida. Al realizar las verificaciones correspondientes en el sistema informático policial, se determinó que el rodado presentaba un pedido de secuestro activo, ya que había sido denunciado como sustraído en la ciudad de San Pedro de Jujuy. Este hallazgo resultó fundamental para el avance de las investigaciones.
Ante el descubrimiento del vehículo robado y la naturaleza violenta del episodio, las actuaciones fueron remitidas de inmediato al ayudante fiscal zonal del Ministerio Público de la Acusación. El funcionario judicial ordenó que se iniciaran investigaciones de oficio para esclarecer los hechos y lograr la identificación de los responsables. Como medida inicial, la Justicia solicitó el análisis de las grabaciones registradas por las cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo de la ciudad, esperando obtener imágenes que permitan identificar a los delincuentes involucrados en este intento de robo en Alto Comedero.


