En un fallo unánime y ejemplar, la Justicia de la provincia de Jujuy dictó una condena de 13 años de prisión efectiva contra un hombre identificado como R.R.Z., quien fue hallado culpable de haber abusado sexualmente y acosado de forma sistemática a su propia hija biológica. Esta sentencia por abuso sexual en Jujuy representa un duro golpe contra la violencia intrafamiliar y la corrupción de menores.
Los aberrantes hechos comenzaron cuando la víctima tenía apenas 13 años de edad. Según consta en el expediente judicial, el agresor aprovechó la posición de poder que le otorgaba el vínculo de padre e hija para someter a la menor a un calvario de hostigamiento y degradación. El Tribunal en lo Criminal de Jujuy, integrado por el juez Salvador Gustavo Ortiz como presidente de trámite, junto a los vocales Martín de Athayde Moncorvo y Felicia Ester Barrios, consideró probados los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, abuso sexual simple agravado y corrupción de menores agravada, todo en concurso real.
Durante el debate, la acusación fue sostenida por el fiscal Pablo Martín De Tezanos Pinto, titular de la Fiscalía de Violencia de Género, Violencia Sexual e Intrafamiliar N° 4, quien originalmente había solicitado una pena de 15 años de prisión. Sin embargo, el tribunal resolvió imponer una condena de 13 años, basándose en el contundente cúmulo de pruebas recolectadas por el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Este caso de abuso sexual en Jujuy destaca por la evidencia digital que permitió acreditar el calvario de la víctima.
Uno de los aspectos más escalofriantes del modus operandi fue el uso de la tecnología para perpetrar el acoso. Los peritajes demostraron que el condenado hostigó a su hija durante más de ocho meses de forma ininterrumpida. A través de llamadas telefónicas, mensajes de texto y aplicaciones de mensajería instantánea, le enviaba constantemente material de contenido sexual con el objetivo de vulnerar su integridad psicológica y moral. La víctima, atrapada en una dinámica de sometimiento, soportó este hostigamiento digital que configura una corrupción de menores agravada.
Además de la pena de prisión, el Tribunal dispuso la inhabilitación absoluta del condenado por el tiempo que dure su condena. Como medida complementaria, de acuerdo con lo establecido por la Ley 26.879, se ordenó de forma inmediata la toma de una muestra genética de R.R.Z. para que sus datos sean incorporados al Banco Nacional de Datos Genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual. Esta acción permitirá fortalecer los registros y prevenir futuros delitos similares.
La sentencia emitida por el tribunal jujeño envía un mensaje claro de que abuso sexual en Jujuy no quedará impune. Las autoridades judiciales reafirmaron su compromiso de proteger a las víctimas más vulnerables y de perseguir con rigor a quienes aprovechan los lazos familiares para cometer estos crímenes aberrantes. Para más información sobre este tipo de casos, se puede seguir la sección de noticias policiales y el apartado de noticias locales de La Opinión Digital.


