El Ministerio de Seguridad Nacional dio el visto bueno a un plan de coordinación federal que busca anticiparse a los efectos del fenómeno climático El Niño. Este operativo federal El Niño fue oficializado este martes mediante la Resolución 559/2026, publicada en el Boletín Oficial, y contempla la participación conjunta del Gobierno nacional y las provincias para hacer frente a posibles inundaciones y otros eventos meteorológicos extremos.
La normativa designó a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) como el organismo encargado de coordinar las tareas necesarias para la implementación del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027. Según los fundamentos de la resolución, los pronósticos climáticos indican un cambio hacia un escenario influenciado por El Niño a partir del trimestre junio-julio-agosto de este año, con una probabilidad superior al 70% durante la temporada invernal. Además, se espera un aumento de las lluvias por encima de lo normal durante la primavera y el verano 2026-2027, especialmente en la zona de la Cuenca del Plata.
Ante este panorama, el Gobierno consideró necesario disponer de un sistema de organización previo que permita mejorar la capacidad de reacción ante posibles emergencias. El operativo federal El Niño tiene como objetivo optimizar la coordinación técnica y operativa entre las jurisdicciones provinciales y la administración nacional a través del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR). También contempla el impulso de medidas preventivas y protocolos de actuación frente a inundaciones y crecidas de ríos.
En una primera etapa, el plan abarcará a las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, junto con la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, el alcance del operativo federal El Niño podrá ampliarse a otros distritos según la evolución del fenómeno climático. Entre los organismos nacionales que participarán se encuentran la Agencia Federal de Emergencias, las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales, Vialidad Nacional, el Ministerio de Defensa, la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias, el Instituto Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional, entre otras dependencias.
Las medidas contempladas incluyen el seguimiento constante de la situación climática, la elaboración de reportes técnicos y mapas con información geográfica, la activación de mecanismos de alerta temprana y la realización de reuniones con las autoridades provinciales para definir estrategias de intervención. Una vez identificadas las áreas afectadas, se conformará un esquema de coordinación mediante un comando conjunto y se utilizarán los recursos federales disponibles en cada territorio. En caso necesario, se sumarán nuevos aportes de infraestructura, personal y equipamiento para reforzar las tareas operativas.
La estrategia establece que las primeras acciones frente a una emergencia deberán ser ejecutadas por los organismos y autoridades del ámbito local, mientras que la intervención de los recursos nacionales tendrá un carácter de apoyo complementario, activándose cuando la magnitud del evento supere las capacidades de la jurisdicción involucrada, de acuerdo con el principio de subsidiariedad que establece la legislación vigente. La normativa también faculta a la Agencia Federal de Emergencias a realizar los ajustes necesarios durante la vigencia del plan para adaptarlo al desarrollo del fenómeno climático y a las nuevas demandas operativas, técnicas o logísticas.
La implementación del operativo federal El Niño se extenderá desde la segunda mitad de 2026 hasta el segundo semestre de 2027, aunque su aplicación estará sujeta a las variaciones que presenten las condiciones meteorológicas durante ese período. Para más información sobre este tema, puede consultar nuestras noticias nacionales y también la sección de salud donde se abordan cuestiones relacionadas con emergencias sanitarias.


