La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) emitió un comunicado el pasado 3 de julio en el que manifiesta su profunda inquietud por el estado actual del Sistema Nacional de Ciencia y Técnica. Según la institución, las decisiones recientes del Gobierno nacional podrían desencadenar una grave fuga de cerebros que afectaría el desarrollo del país.
En el documento, la entidad expresó su respaldo a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), a los trabajadores que fueron desvinculados de ese organismo y a los becarios posdoctorales del CONICET. La Academia subrayó que la ciencia y la tecnología deben ser consideradas políticas de Estado, ya que su continuidad es esencial para el crecimiento económico, la salud pública y la soberanía tecnológica.
Uno de los puntos más críticos señalados por la ANCEFN es la no renovación de decenas de contratos en la CNEA, una decisión que calificó como una muestra de la falta de valoración gubernamental hacia el sector nuclear. La institución recordó que la CNEA es un pilar histórico del desarrollo argentino y alertó que el vaciamiento del organismo, junto con salarios de indigencia, forma parte de un desmantelamiento general del sistema científico.
Además, la Academia cuestionó la interrupción de los ingresos a la Carrera del Investigador Científico del CONICET. Según el comunicado, esta medida afecta a doctores altamente calificados que han completado más de una década de formación, dejándolos sin empleo y forzando una grave fuga de cerebros hacia el exterior. También se expresó preocupación por la eliminación de subsidios de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), considerada un soporte clave para la investigación básica y aplicada.
En sus declaraciones a medios nacionales, el vicepresidente de la Academia, Galo Soler Illia, amplió el análisis y afirmó que el sistema científico lleva más de dos años siendo atacado de manera injustificada. “Estamos un 40% o 45% abajo en salarios respecto de noviembre de 2023”, indicó, y señaló que los investigadores jóvenes ganan por debajo de la línea de pobreza. Soler Illia estimó que alrededor de dos mil jóvenes científicos han abandonado el país, ya sea mediante licencias o renuncias directas al CONICET, lo que constituye un verdadero éxodo.
La ANCEFN también repudió el operativo de seguridad montado durante las protestas en la CNEA. “Repudiamos enérgicamente la represión policial y de gendarmería contra científicos y técnicos”, manifestó la institución, advirtiendo que esas imágenes no deberían repetirse en democracia. La situación, según el vicepresidente, ha desmotivado por completo a los investigadores más jóvenes, que optan por irse ante la falta de recursos y reconocimiento.
Este escenario de crisis amenaza con profundizar la fuga de cerebros en Argentina, debilitando capacidades construidas durante décadas. La Academia insta al Gobierno a revertir estas medidas para evitar un daño irreversible en el sistema de ciencia y técnica, tal como se detalla en el comunicado difundido la semana pasada. Para más información sobre temas nacionales, visite nuestra sección de noticias nacionales.


