Investigan una pantalla en Jujuy para desviar la búsqueda de una joven desaparecida

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La desaparición de Delicia Mamaní Mamaní, una estudiante de 25 años que fue vista por última vez en la provincia de Córdoba durante el mes de noviembre de 2025, ha dado un giro institucional significativo. Siete meses después de aquel hecho, la Sala B de la Cámara Federal de Córdoba resolvió que el expediente pase al fuero federal, al considerar que existen elementos suficientes para investigar el caso bajo la hipótesis de un delito de trata de personas. En este contexto, los investigadores sospechan que se montó una pantalla en Jujuy con el objetivo de desorientar a las autoridades y dilatar los tiempos de la pesquisa.

De acuerdo con la resolución judicial, el principal señalado es el cuñado de la víctima, sobre quien el Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, ya dictó una orden de captura que hasta el momento no ha podido ejecutarse. La querella sostiene que este hombre habría radicado una denuncia falsa por paradero en nuestra provincia apenas unos días después de la desaparición de Delicia, haciéndose pasar por el hermano de la joven. Esa maniobra provocó que las primeras alertas y los avisos en redes sociales situaran erróneamente la búsqueda en el noroeste argentino, mientras que en Córdoba se perdían jornadas que los familiares consideran clave para el esclarecimiento del caso.

La conexión con la zona fronteriza se refuerza con otra prueba que está bajo análisis. Según consta en el expediente, el ahora prófugo le envió a la madre de Delicia unos videos en los que supuestamente se ve a la joven en la terminal de la ciudad de Villazón, en Bolivia, localidad limítrofe con La Quiaca. En los mensajes que acompañaban esas imágenes, el sospechoso intentaba transmitir tranquilidad al afirmar que Delicia se encontraba realizando compras. Sin embargo, los peritajes preliminares indican que dichas grabaciones habrían sido extraídas directamente de pantallas de monitoreo de seguridad, un material de acceso restringido. Por esta razón, la Justicia federal no descarta que el imputado haya contado con el apoyo de cómplices en la zona de la frontera para facilitar un eventual traslado ilegal de la joven hacia el vecino país.

Otro elemento que ha llamado la atención de los magistrados es el llamado “borrón digital” que se detectó en el teléfono celular del cuñado. Según las pericias, se eliminaron deliberadamente registros de llamadas, mensajes y datos de geolocalización que podrían haber sido determinantes para establecer el cronograma de movimientos del sospechoso en los días inmediatamente posteriores a la desaparición. La defensa de la familia ha calificado esta conducta como un indicio más de la intencionalidad de ocultar información y entorpecer el curso de la investigación.

La causa, que ahora recae en el fuero federal, avanza con la premisa de que la joven pudo haber sido víctima de una red de trata. Las autoridades judiciales están analizando las comunicaciones del entorno de Delicia y los movimientos migratorios en los pasos fronterizos del norte del país. Mientras tanto, la familia continúa reclamando respuestas y pide que se intensifique la búsqueda. Para más información sobre este tipo de hechos, visite nuestra sección de noticias policiales y también la de información local.

En resumen, la investigación judicial apunta a que se utilizó una pantalla en Jujuy para despistar a la policía y ganar tiempo valioso, mientras que el principal sospechoso permanece prófugo y la joven sigue sin aparecer. El cambio de fuero abre nuevas posibilidades de esclarecimiento, pero también evidencia la complejidad de un entramado que podría tener ramificaciones internacionales. La comunidad jujeña sigue con atención el desarrollo de esta causa que involucra directamente a nuestra provincia como escenario de una presunta maniobra de encubrimiento.