El segundo juicio por la muerte de Maradona continúa desarrollándose en los Tribunales de San Isidro, y este miércoles declaró un testigo clave: Julio César Coria, el custodio que intentó reanimar al exfutbolista con respiración boca a boca el 25 de noviembre de 2020. Coria, quien había sido detenido por falso testimonio en el proceso anterior —posteriormente anulado—, ofreció un relato que reconstruye las últimas horas del astro en la casa del barrio San Andrés, en Tigre.
Durante la jornada 26 del debate, el juez Pablo Rolón le pidió al exintegrante del Servicio Penitenciario Federal que hiciera un esfuerzo por recordar los hechos, ante sus respuestas evasivas. “Trate de recordar porque parece que tiene memoria selectiva. Usted estuvo en esa casa las 72 horas previas”, le advirtió el magistrado. Coria, que trabajó para Maradona entre 2014 y 2020, describió el estado de ánimo del Diego: el lunes 23 no estaba de buen humor, y esa jornada recibió la visita de Verónica Ojeda junto a su hijo menor. La noche del martes 24, alrededor de las 22.30, el custodio se despidió del exfutbolista con un beso y lo dejó “acostado y tapado” en su habitación.
El testimonio se centró en la mañana del miércoles 25, cuando el entorno notó que Maradona no respondía. Coria contó que ingresó al cuarto y, junto a una enfermera, comenzó las maniobras de reanimación. “No sé si fue un minuto, diez o una hora; para mí fue eterno”, afirmó ante el tribunal. La fiscalía, encabezada por Patricio Ferrari, puso especial atención en si los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid habían entrado a la habitación durante la madrugada. Coria dijo haberlos visto en la planta baja, pero no pudo precisar si revisaron a Maradona antes de que fuera hallado sin vida, un punto crucial para determinar las responsabilidades en la muerte de Maradona.
Entre los presentes en la audiencia se encontraban Leopoldo Luque y Nancy Forlini, dos de los siete imputados, junto a las hijas del ídolo: Dalma, Gianinna y Jana Maradona. La sesión tuvo dos interrupciones por fallas técnicas y contó con una fuerte presencia policial. Los abogados de la familia, Fernando Burlando y Fabián Améndola, exhibieron chats entre Coria y Luque, donde el médico preguntaba si Maradona estaba “orientado” o si “hablaba boludeces”. Coria explicó que esa frase se refería a cuando el exfutbolista respondía con monosílabos.
Otro aspecto relevante fue la confesión de Coria sobre las costumbres de Maradona: el astro solía “hacerse el dormido” cuando no quería recibir visitas, algo que ocurrió con sus hermanas. Además, el custodio aseguró desconocer que el exfutbolista se hubiera orinado encima, aunque en los mensajes analizados aparecían referencias a cuidados por esa posibilidad. El juicio busca esclarecer las circunstancias de la muerte de Maradona y las omisiones del equipo médico que lo atendía. Seguirán las declaraciones en las próximas jornadas.
Este nuevo testimonio se suma a una serie de pruebas que la Justicia evalúa para determinar las responsabilidades penales. Para más información sobre este caso, puede consultar nuestras noticias policiales y noticias nacionales. La muerte de Maradona sigue siendo un tema central en la agenda judicial argentina.


