La imagen dio la vuelta al mundo. Tras el triunfo de Argentina frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026, los futbolistas de la Selección festejaron con una bandera que llevaba una frase clara: “Las Malvinas son argentinas”. Ese gesto tuvo gran repercusión internacional y generó una honda emoción entre los excombatientes.
En Jujuy, Antonio Laguina, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas, confesó que jamás imaginó que esa bandera aparecería en los festejos y aseguró que el momento le provocó un sentimiento difícil de describir. “Volvió el alma al cuerpo”, resumió al evocar el instante en que los jugadores alzaron la bandera.
Laguina afirmó que la jornada del miércoles quedará grabada para siempre en la memoria de los argentinos. “El día de ayer fue un día inolvidable. Así como decía que era un día muy especial antes del partido, hoy digo que sí era muy especial. También dije que Dios era argentino. Bueno, Dios es argentino. Nos permitió esta gran alegría a todos los argentinos”, sostuvo.
El dirigente recordó que, antes del encuentro, había incertidumbre por las restricciones impuestas sobre cualquier manifestación vinculada a Malvinas. “La FIFA los prohibió por pedido de otros países y se cumplió. Pero luego del partido salió la bandera blanca que levantaron nuestros jugadores, nuestra selección, y bueno, ya está, se ha cumplido.” Para el veterano, el mensaje fue más allá de una celebración deportiva. “En el corazón de la selección estaban las Islas Malvinas, son y serán siempre argentinas. Han llenado nuevamente de esperanza, de amor y de paz a todos los argentinos”, expresó.
Laguina admitió que daba por hecho que la bandera no aparecería dentro del estadio debido a las prohibiciones. “No, no lo esperábamos realmente porque había sido una prohibición y dije: bueno, va a ser medio imposible. Esperaba que afuera se levantaran las banderas, pero esto fue un golpe, una emoción tremenda”, puntualizó en una entrevista. El presidente del Centro de Veteranos describió la tensión que sintieron durante el partido y cómo cambió todo cuando surgió la bandera al finalizar. “Así como sufrimos en el partido, sufrimos al no poder tener la bandera. Pero cuando la levantaron los jugadores volvió el alma al cuerpo”, en esa línea agregó: “Ahí sentimos esa presencia argentina, sentimos que nuestros héroes siguen vigentes, que nuestras Malvinas tendrán el reclamo eterno y que el mundo entero reconoce que las Malvinas son argentinas.”
Para Laguina, el duelo contra Inglaterra siempre tuvo una carga simbólica especial. “Sí, tenía ese condimento. Obviamente los cánticos no se los podía prohibir, pero el tema de la bandera no la esperábamos”, explicó. Finalmente, sostuvo que la imagen dejó un mensaje que trasciende el fútbol. “Fue una sensación muy fea no poder levantar nuestra bandera de las Islas Malvinas durante el partido, pero la revancha fue volverla a levantar al finalizar el encuentro, para decir que Argentina sigue con el reclamo, sigue vigente y que las Malvinas son y serán argentinas”, concluyó.


