Meta deberá pagar US$567 millones por daños a la salud mental infantil
La Justicia condenó a Meta a pagar US$567 millones por afectar la salud mental infantil. Conocé las medidas que deberá implementar en sus plataformas.
En un fallo sin precedentes, la Justicia ordenó a Meta, la compañía dueña de Facebook e Instagram, abonar una multa de US$567 millones. El motivo de la sanción económica son los perjuicios provocados en la salud mental de niños y adolescentes. El tribunal no solo impuso el pago, sino que también obligó a la empresa a poner en marcha diversas acciones para garantizar una mayor protección de los menores dentro de sus redes.
Este dictamen se suma al debate global que existe en torno al efecto que las plataformas digitales generan en los más jóvenes y sienta un posible precedente legal para otras demandas contra compañías del rubro tecnológico.
Qué cambios le exigen a Meta
Junto con la compensación económica, el fallo judicial determina que Meta debe sumar nuevas herramientas de seguridad para disminuir los peligros que enfrentan los usuarios más chicos en sus servicios.
Las disposiciones más relevantes incluyen:
- Establecer topes mensuales de uso para los menores.
- Limitar las notificaciones para acortar el tiempo que pasan conectados.
- Endurecer los filtros que eviten el contacto entre adultos y menores desconocidos.
- Crear sistemas adicionales de control y resguardo para las cuentas de los jóvenes.
Estas acciones buscan mitigar los efectos que diversas investigaciones científicas asocian con el uso excesivo de las redes, como la ansiedad, la depresión, los problemas para dormir y la disminución de la autoestima.
El debate sobre el impacto digital
En los últimos tiempos, se multiplicaron los estudios que examinan de qué manera los algoritmos y las funciones pensadas para retener a los usuarios pueden perjudicar a niños y adolescentes.
Expertos y entidades de salud advierten que la exposición prolongada a ciertos contenidos, la comparación constante con otros, el acoso virtual y las alertas permanentes pueden tener consecuencias negativas en el equilibrio emocional de los menores. Por ello, distintas naciones ya impulsan normativas que reclaman controles más severos a las empresas tecnológicas y una tutela especial para los usuarios de menor edad.
Un antecedente para el sector
Esta condena a Meta se perfila como una de las resoluciones más relevantes contra una firma de redes sociales por su posible responsabilidad en los efectos de sus productos sobre la salud mental infantil.
El caso podría tener repercusión en otros procesos judiciales que están en curso en diferentes países y acelerar la adopción de nuevas reglas para resguardar a los menores en el ámbito digital. Mientras tanto, la empresa deberá hacer frente tanto a la abultada indemnización como a la tarea de adecuar Facebook e Instagram a los estándares de seguridad que fijó la Justicia.





