Salta: hallaron muerto al femicida de Mercedes Kvedaras en su celda
José Eduardo Figueroa, el femicida de Mercedes Kvedaras condenado a prisión perpetua en Salta, fue hallado muerto en su celda de la Unidad Carcelaria 1.
José Eduardo Figueroa, quien cumplía una condena a prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras en Salta, fue encontrado sin vida en la cárcel. El hallazgo se produjo pocos meses después de que se le dictara la pena máxima.
El fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, intervino en el caso tras ser notificado por el Servicio Penitenciario Provincial. Figueroa ocupaba una celda en el Pabellón F de la Unidad Carcelaria 1 de la ciudad de Salta.
Según el parte del Ministerio Público Fiscal, el hombre estaba alojado allí desde que fue sentenciado el 30 de abril. En esa fecha, recibió la pena de prisión perpetua por ser autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien era su esposa.
Tras conocer lo sucedido, el fiscal Espilocín se dirigió al lugar para supervisar los procedimientos correspondientes. Se ordenó la intervención de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y el traslado del cuerpo al Servicio de Tanatología Forense del CIF para realizar la autopsia.
La investigación busca determinar las circunstancias del deceso. El trabajo se enmarca en la Resolución 1284 de 2021 de la Procuración General de la Provincia, que establece la presunción de homicidio doloso ante la muerte de una persona, incluso si en principio parece un suicidio o un accidente.
Figueroa había sido condenado a fines de abril por el asesinato de Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en la vivienda que compartían en el barrio privado El Tipal. La autopsia determinó que la víctima falleció por asfixia mecánica mixta, producto de estrangulamiento y sofocación.
Durante la audiencia en la que se leyó la sentencia, el imputado pidió perdón a la familia de la víctima, a la suya propia y a sus hijos por el dolor causado. En los alegatos finales, la fiscal había expresado que Kvedaras encontró la muerte en la plenitud de su vida y que fue asesinada porque el condenado no soportó perder el control en una relación donde él era el poderoso y ella la débil.





