Jubilación de monotributistas: 40 años de aportes podrían no alcanzar para la mínima
Abogadas advierten que 40 años de aportes como monotributista podrían no alcanzar para financiar un haber mínimo, según un informe previsional.
El debate previsional vuelve a poner el foco en la jubilación de los monotributistas. Las abogadas Rosana Cappiello (MP 1584) y Sofía Echenique (MP 2924) revisaron un informe reciente y detallaron las razones por las cuales, con el esquema vigente, hasta una larga trayectoria de aportes puede no bastar para costear un haber mínimo.
El inconveniente con los aportes
Las profesionales señalaron que numerosas personas que se desempeñan de forma independiente, entre ellas emprendedores o profesionales, eligen el monotributo para continuar dentro del sistema previsional.
Cuando los ingresos son más altos, hay quienes aportan bajo el régimen de autónomos. No obstante, la cuestión central pasa por el monto que realmente se vuelca cada mes al sistema jubilatorio.
Cappiello y Echenique tomaron como referencia un análisis difundido por Fundación Mediterránea, que estimó cuánto tendría que aportar una persona a lo largo de su vida activa para financiar una jubilación mínima.
De acuerdo con lo que explicaron, una de las conclusiones que reavivó la discusión es que 40 años de aportes efectuados bajo ciertas condiciones del régimen de monotributo podrían no ser suficientes para financiar por sí solos un haber mínimo.
“Cuarenta años de aporte son muchos años dentro del sistema previsional”, advirtieron en el análisis, y subrayaron la necesidad de que las personas comprendan cómo funciona el esquema antes de proyectar su futuro jubilatorio.
Qué parte del monotributo se destina a la jubilación
Otro de los aspectos que resaltaron es que el pago mensual del monotributo se compone de distintos conceptos.
La cuota abarca un componente impositivo, un aporte para la obra social y otro específicamente previsional. Por esa razón, no todo el dinero que el contribuyente abona cada mes termina financiando su jubilación futura.
Como ejemplo, mencionaron que existe una diferencia importante entre los aportes previsionales de los trabajadores en relación de dependencia y los de las categorías más bajas del monotributo.
En líneas generales, indicaron las abogadas, el aporte previsional de un monotributista es bastante menor. Esa brecha incide en los recursos que ingresan al sistema y reabre el debate sobre su sustentabilidad.
Asimismo, recordaron que el sistema previsional argentino opera bajo un esquema solidario: los aportes actuales contribuyen a financiar los haberes que hoy cobran los jubilados.
Planificar con anticipación
Para las especialistas, este panorama obliga a quienes están en actividad a prestar más atención a su historia laboral y previsional.
“No se trata solamente de cumplir años y llegar al momento de jubilarse”, afirmaron. Es preciso revisar con antelación los años registrados, las actividades declaradas, los posibles períodos sin aportes y las herramientas existentes para completar los requisitos.
La meta, remarcaron, es que cada trabajador pueda decidir con información y hacer una proyección de su situación antes de llegar a la edad jubilatoria.
Esto cobra especial relevancia para monotributistas y autónomos, por las particularidades de sus aportes y por las deudas que pueden aparecer cuando hay una inscripción pero no se efectuaron los pagos.
¿Es posible comprar los años faltantes?
En la entrevista también apareció la consulta de una mujer de 60 años que tenía 27 años y cinco meses de aportes y necesitaba completar el período restante para jubilarse.
Las abogadas aclararon que estas situaciones deben evaluarse caso por caso.
Hay herramientas como moratorias o planes de pago previsional, pero su aplicación depende de los períodos en los que faltan aportes y de la historia laboral de cada persona.
Un punto clave es que no pueden regularizarse períodos que ya figuran ocupados por una actividad registrada.
Por ejemplo, si alguien estaba inscripto como monotributista o autónomo pero no pagó, ese período puede generar una deuda. Al estar registrado, no opera simplemente como un “espacio vacío” donde puedan sumarse nuevos aportes mediante otra herramienta.
Por eso, insistieron en que antes de iniciar cualquier trámite hay que revisar en detalle la historia previsional.
Un sistema bajo la lupa
El planteo sobre los aportes de los monotributistas se suma a un debate más amplio acerca del financiamiento del sistema previsional argentino.
Cappiello y Echenique indicaron que durante este año había expectativa por una posible discusión integral de la normativa previsional. Mientras esa reforma no avance, sostuvieron, es clave conocer las reglas vigentes y evaluar cada situación particular con anticipación.





