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La pobreza en Argentina subió al 32,3% y alcanzó a 15,5 millones de personas

La pobreza en Argentina llegó al 32,3% en el primer semestre de 2026 y afectó a 15,5 millones de personas, según informó el INDEC este jueves.

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Redacción
24 de septiembre, 2026 · 20:01 · 3 min de lectura
La pobreza en Argentina subió al 32,3% y alcanzó a 15,5 millones de personas

Durante los primeros seis meses de 2026, la pobreza en Argentina trepó al 32,3%, de acuerdo con el informe que el INDEC dio a conocer este jueves. En ese mismo período, la indigencia se situó en el 7,5%.

El registro anterior, correspondiente al segundo semestre de 2025, había marcado 28,2% de pobreza, el nivel más bajo desde 2018, mientras que la indigencia había sido del 6,3%. Si se toman los datos de años previos, en la primera mitad de 2025 la pobreza había llegado al 31,6%, y un año antes, al 52,9%. La indigencia siguió una línea similar: 18,1% en el primer semestre de 2024 y 6,9% en igual tramo de 2025.

La difusión del relevamiento oficial se produjo pocas horas después de que Javier Milei afirmara en Nueva York que su gestión “sacó a 14 millones de personas de la pobreza”. Las estimaciones que circulaban antes del informe ya ubicaban el indicador por encima del 30% para el primer semestre.

Trasladados los porcentajes al total de habitantes, los números equivalen a unos 15,56 millones de personas en situación de pobreza y 3,61 millones en situación de indigencia en el país.

Al observar los grupos etarios, la pobreza golpeó con más fuerza a los menores de 14 años, con un 44,5%. Luego se ubicaron las personas de 15 a 29 años, con 36,9%, y el segmento de 30 a 64 años, con 28,8%. Entre los mayores de 65 años, el índice fue del 14,8%.

En cuanto a la distribución territorial, el Noreste presentó la incidencia más alta de pobreza, con 41,5%, y Cuyo quedó en segundo lugar, con 36,7%. La indigencia mostró un patrón parecido: 10,5% en el Noreste, 8,4% en el Gran Buenos Aires y 7,2% en la región Pampeana.

El dato evidencia que los ingresos perdieron terreno frente al costo de las canastas básicas. El ingreso per cápita familiar promedio subió 11,5% en el semestre, mientras que la CBA aumentó 21,4% y la CBT, 19,6%. Esa brecha indica que los ingresos crecieron por debajo de los valores que definen las líneas de indigencia y pobreza.

La mejora del ingreso real perdió fuerza después del avance registrado desde comienzos de 2024. El estancamiento económico se tradujo en una evolución más débil de los ingresos de los trabajadores ocupados.

Asimismo, el mercado laboral mostró una participación menor del empleo formal y un crecimiento de la informalidad. La creación de puestos se concentró en cuentapropistas y asalariados informales, con remuneraciones inferiores a las del empleo registrado.

Las transferencias sociales también tuvieron un impacto más acotado sobre los ingresos. La Asignación Universal por Hijo (AUH) no mostró una mejora significativa en términos reales y perdió capacidad para compensar la caída del poder adquisitivo de los hogares.

A eso se sumó una reducción en la cobertura de algunos programas sociales, entre ellos Progresar, Acompañamiento Social y Volver al Trabajo, que disminuyeron su alcance en el período analizado.

El indicador oficial podría no reflejar del todo el deterioro de los hogares, en parte por los cambios en la subdeclaración de ingresos que releva la EPH y por el atraso en la actualización de los ponderadores usados para calcular la Canasta Básica Total (CBT).

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