Las ventas minoristas pyme subieron 0,3% interanual en septiembre
Las ventas minoristas pyme subieron 0,3% interanual en septiembre, aunque cayeron 1,2% frente a agosto y acumulan una retracción de 2,1% en el año.
Durante septiembre, las ventas minoristas pyme mostraron un avance real del 0,3% en la comparación interanual, aunque retrocedieron un 1,2% frente a agosto. En el acumulado del año, la caída llega al 2,1%.
El mes combinó una mejora interanual muy leve con una demanda que siguió fragmentada y volcada sobre todo a compras de la vida cotidiana y de bajo monto. La desaceleración respecto de agosto se explicó por el cierre de los picos de ventas vinculados a las fiestas y al regreso a clases del octavo mes, sumado a una menor dinámica de los ingresos disponibles de los hogares y a los límites para endeudarse con tarjetas.
Aunque el cambio de estación traccionó consultas y operaciones propias de la primavera, las familias sostuvieron una cautela presupuestaria marcada, con desembolsos concentrados en reposiciones necesarias y postergación de consumos de mayor tamaño.
En el balance cualitativo sobre la situación interanual de los comercios, el 50,2% de los dueños de pymes encuestados indicó que el estado de su empresa no varió respecto del mismo mes del año anterior. Ese porcentaje subió 2,8 puntos porcentuales frente al 47,4% de agosto. A la vez, quienes reportaron un retroceso en las condiciones de su actividad bajaron al 44,3%, una merma de 2,2 puntos porcentuales contra la medición previa. Por último, la proporción de firmas con evolución favorable quedó en 5,6%, con una contracción marginal de 0,5 puntos porcentuales en el período.
Sobre las expectativas para los próximos 12 meses, el 44,1% de los consultados prevé que el desempeño de su firma se mantenga constante, un alza leve de 0,2 puntos porcentuales respecto del informe de agosto. Un 41,8% proyectó un panorama futuro más favorable —una caída de un punto porcentual frente al mes anterior—, mientras que el 14,1% restante anticipa un empeoramiento. En cuanto a la conveniencia de invertir, el 55,7% de los comerciantes consideró que no es un momento propicio, con una reducción de 2,2 puntos porcentuales respecto de la medición precedente; el 31% prefirió no definir su posición y un 13,4% avaló concretar nuevos desembolsos de capital.
En el desagregado por rubros, cinco de los siete relevados mostraron variaciones interanuales positivas. El mayor aumento fue para Textil e indumentaria (+5%), seguido por Calzado y marroquinería (+3,5%); Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (+3,3%); Farmacia (+1,5%); y Perfumería (+0,7%). En cambio, dos sectores cayeron en la comparación con igual mes del año anterior: Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-3,4%); y Alimentos y bebidas (-3,1%).
El índice general de ventas minoristas difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mide las operaciones realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad.
En septiembre también se detectó que las ventas online de los comercios con local a la calle crecieron 19,4% interanual, con una suba intermensual del 8,7%.
El desempeño minorista del mes reflejó una demanda orientada estrictamente a la reposición indispensable, en un contexto de presupuestos familiares restringidos y menor tracción después de las fechas comerciales de agosto. Si bien el inicio de la primavera favoreció consultas y ventas puntuales en alimentos frescos, bebidas frías, heladerías, prendas livianas y artículos de refacción hogareña o pintura, esos movimientos no alcanzaron a compensar el retroceso del consumo general. Las decisiones de compra se caracterizaron por una fragmentación marcada, compras por necesidad inmediata, reemplazo por segundas marcas o líneas económicas y postergación de bienes de mayor porte como amoblamientos, obras de construcción integral o conjuntos completos de indumentaria.
Desde la oferta, los comercios operaron con márgenes bajo presión por los cambios en costos de reposición, la competencia de canales mayoristas y el comercio informal o importado. En Textil e indumentaria y en Calzado y marroquinería —rubros con alzas interanuales frente a las caídas pronunciadas de septiembre de 2025— los comerciantes consultados señalaron que tuvieron rentabilidad negativa a cambio de mayor liquidez financiera.
Además, ante la cautela o la falta de margen crediticio para compromisos de largo plazo, el financiamiento en cuotas cortas sin interés y las promociones bancarias fueron determinantes para cerrar operaciones. Con ese escenario y una mayoría de propietarios que percibe un contexto poco propicio para invertir, las pymes profundizaron un esquema de gestión prudente, priorizando la rotación rápida de inventarios y evitando inmovilizar el capital de trabajo.





