Santa Ana, el pueblo solar de Jujuy, ganó un premio internacional por su modelo energético
Santa Ana, el pueblo solar de Jujuy, recibió en República Dominicana el 1° Premio a la Excelencia Energética 2026 de OLADE por su modelo de energías
El poblado de Santa Ana, situado a más de 3.300 metros de altura en el departamento Valle Grande, obtuvo un reconocimiento en República Dominicana gracias a su cambio hacia un esquema de generación eléctrica sustentado en energías renovables. Así, este pueblo solar de Jujuy sumó una distinción de alcance regional.
En Santo Domingo, la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) otorgó el 1° Premio a la Excelencia Energética 2026 al proyecto de descarbonización que transformó a Santa Ana en un “pueblo solar”. El secretario de Energía de Jujuy, Mario Pizarro, fue quien recibió la distinción, entregada por el director de OLADE, Fitzgerald Cantero Piali.
Gracias a esta iniciativa se dejaron atrás los combustibles fósiles que durante años resultaron imprescindibles para llevar electricidad a la comunidad. La infraestructura instalada comprende 392 paneles fotovoltaicos, con una capacidad instalada de 167 kW, y un sistema de almacenamiento de energía en baterías de ion-litio (BESS).
La suma de generación solar y almacenamiento hizo posible asegurar el suministro eléctrico las 24 horas para más de 180 familias de comunidades originarias, en un territorio donde trasladar gasoil implicaba una dificultad logística y un costo elevado.
Los cimientos de esta transformación se colocaron en abril de 2022, durante la gestión del entonces gobernador Gerardo Morales, como parte de una política orientada a ampliar el uso de energías renovables y avanzar en la descarbonización de comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Santa Ana forma parte, además, de una estrategia más amplia que previó la creación de una red de diez pueblos solares en la Puna y los Valles, junto con experiencias como Olaroz Chico, El Angosto y Catua, articuladas con programas como PERMER y la distribuidora EJESA.
El premio de OLADE ubica ahora a Jujuy y a Santa Ana en el mapa energético regional, al reconocer una experiencia que combina generación solar, almacenamiento y autonomía energética en una comunidad ubicada a gran altura.
El caso jujeño demuestra que las energías renovables pueden convertirse en una herramienta concreta para garantizar el acceso a la electricidad en comunidades alejadas y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de los combustibles fósiles.





