El Niño golpea al Litoral: crecida del río Paraná, rutas cortadas y miles de evacuados
La crecida del río Paraná por El Niño deja rutas cortadas, puentes cerrados y evacuados en el Litoral. Montecarlo quedó aislado y crece la alerta.
La crecida del río Paraná, impulsada por el fenómeno de El Niño, mantiene en vilo a buena parte del Litoral argentino. En Misiones, el cierre del puente que va desde la entrada a El Alcázar, en el kilómetro 1.501,50, hasta la rotonda de la avenida Los Fundadores, en el kilómetro 1.540,60, dentro de Eldorado, dejó aislados a unos 20.000 habitantes de Montecarlo, además de los vecinos de Puerto Piray y Caraguatay. Una situación parecida ya se había vivido en 2014.
Para moverse por tierra, quienes viajan desde Posadas hacia Iguazú deben tomar la ruta 211 en El Alcázar, empalmar con la ruta nacional 14 hasta Dos Hermanas y luego seguir por la ruta provincial 17 hasta Eldorado. En sentido contrario, el itinerario es el mismo. Así, un trayecto que antes era directo ahora exige un rodeo extenso por caminos que también quedaron dañados por las lluvias de los últimos días.
La mayor preocupación en Montecarlo pasó por la atención médica. El comité de emergencia, encabezado por la viceintendenta en funciones, Kathia Joerg, coordinó con el jefe comunal de Eldorado, el médico Rodrigo Durán, el traslado preventivo de siete personas que se someten periódicamente a hemodiálisis hacia el Hospital SAMIC.
“Nos reunimos en el comité de crisis para plantear las posibilidades que teníamos. Ayer nos comunicamos con el intendente de Eldorado para pedirle una mano y que les diera albergue a las personas que tienen que hacerse diálisis, que es la preocupación más grande”, declaró Joerg a la prensa. “Estas personas necesitan sí o sí la prestación médica para garantizar su vida”, agregó.
El intendente de El Alcázar, el doctor Eduardo Vázquez, contó que las autoridades locales monitorean sin pausa las variaciones del arroyo. “Estimamos que, si el agua no llega a la calzada, se tendrá consideración en los casos de suma urgencia. Si no se puede cruzar porque el agua llega al asfalto, tendremos que recurrir al servicio del Hospital de Puerto Rico”, explicó. También aclaró que hasta el momento no se registraron situaciones urgentes entre los habitantes que obliguen a gestionar traslados fuera del municipio.
A la inquietud por la salud se sumó el temor por un posible desabastecimiento de combustible. El miércoles por la mañana, muchos automovilistas se agolparon en las estaciones de servicio de Montecarlo ante la chance de que los cortes en los puentes impidieran el arribo de los camiones cisterna. Para administrar las reservas, la sucursal local de Shell fijó límites: hasta 200 litros por factura para operaciones con cuenta corriente y 25 litros para quienes pagaran en efectivo.
La boca de YPF, perteneciente a la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo, comunicó que seguirá vendiendo hasta agotar existencias, aunque ya no tiene nafta súper. Lo que queda se destinará exclusivamente a organismos de seguridad como la Policía, Prefectura y Gendarmería, además de ambulancias, bomberos, transporte público y la Cooperativa de Electricidad de Montecarlo Limitada.
En cuanto al transporte de pasajeros, la compañía Kruse limitó sus recorridos al tramo Montecarlo–Puerto Piray. Desde Montecarlo, los colectivos salen solo a las 12, 16.15 y 19, mientras que desde Puerto Piray hacia Montecarlo las salidas son a las 17.45 y 19.
Los problemas viales no se reducen a la ruta nacional 12. En Campo Viera, la ruta nacional 14 sigue interrumpida entre los kilómetros 895 y 896 por tareas de reparación de Vialidad Nacional, con un plazo estimado de unos 20 días. Mientras duren las obras, el tránsito se desvía por calles del área urbana. También hay restricciones en la ruta provincial 103, a la altura del ingreso al Puerto de Santa Ana, con efectivos policiales apostados en la zona. Además, continúa inhabilitado un camino vecinal de Profundidad, luego de que el arroyo Garupá desbordara y cubriera el puente que une los parajes Tacuaruzú y Sol de Mayo, en la entrada a la comunidad mbya guaraní Urunday-Tí.
Doce cruces fluviales entre Argentina y Paraguay están fuera de servicio: Puerto Candelaria–Puerto Campichuelo, Puerto Santa Ana–Puerto Samuhu, Puerto San Ignacio–Puerto Paraíso, Puerto Rico–Puerto Triunfo, Puerto Garuhapé–Puerto 3 de Mayo, Puerto Paranay–Colonia Alborada, Puerto Montecarlo–Puerto Ape Aime, Puerto Piray–Puerto 7 de Agosto, Puerto Victoria–Capitán Urbina, Puerto Eldorado–Puerto Mayor Julio Otaño, Puerto Mado–Puerto Lomas Valentinas, Puerto Wanda–Puerto Ita Vera y Puerto Libertad–Puerto Domingo Martínez de Irala. Tampoco funciona el cruce en botes a remo desde Puerto Leoni hacia Edelira, en territorio paraguayo.
El sur de la región también sufre el embate del agua. En Corrientes, el gobernador Juan Pablo Valdés visitó el martes la isla Apipé, al sur de la represa de Yacyretá, donde se concretaron las primeras 57 evacuaciones tras la apertura de compuertas de la central hidroeléctrica por el aumento del caudal proveniente del norte. “Recorrimos las zonas más afectadas por las primeras inundaciones para acompañar a las familias y a los productores. Ya reubicamos a 57 personas, distribuimos alimentos para ellas y los animales”, publicó Valdés en su cuenta de X.
El jefe comunal Gustavo Figueredo explicó a la prensa que “en su gran mayoría fueron trasladados a casas de familiares” los vecinos que debieron dejar sus hogares, aunque algunas familias también se alojaron en viviendas de descanso cuyos dueños permitieron usarlas de manera provisoria. Según los pronósticos oficiales, el nivel del río Paraná podría acercarse a los cinco metros en los próximos días, una altura similar a la de 1983, una de las crecidas más grandes registradas. Al momento de esas declaraciones, el río marcaba 4,45 metros. De llegar a ese nivel, el agua cubriría el 45% de la superficie de la isla. A eso se suma la necesidad de trasladar alrededor de 2.000 bovinos de las islas Apipé Grande y Apipé Chico, de los cuales ya se retiraron 500, según informó Carlos Roldán a Bichos de Campo.
Río abajo, el panorama sigue una línea parecida. Itatí activó la emergencia ante el avance de la crecida. El responsable de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovinson, anticipó este miércoles que el nivel del río Paraná seguirá subiendo hasta alcanzar los parámetros de alerta y advirtió que el caudal superaría la marca que obliga a evacuar a la población entre el 20 y el 21 de octubre. Las consecuencias de la crecida avanzarán de manera gradual desde Apipé, San Antonio e Ituzaingó hacia Itatí, Paso de la Patria y la ciudad de Corrientes.
En Chaco, en tanto, existe la posibilidad de que la isla del Cerrito, ubicada en la unión de los ríos Paraná y Paraguay, pierda la conexión terrestre con el resto de la provincia en los próximos días. Así lo advirtió el intendente del lugar, José Luis García, al evaluar la evolución del fenómeno.





