Más de la mitad de las consultas de salud mental no son por trastornos psiquiátricos
El 54 % de las consultas de salud mental en Jujuy responde a problemáticas psicosociales sin diagnóstico patológico, según detalló Agustín Yécora.
El secretario de Salud Mental de Jujuy, Agustín Yécora, dio a conocer datos que retratan la situación actual de la demanda en el sistema sanitario público, en el marco de las primeras jornadas de salud mental impulsadas por el Ministerio de Salud de la provincia. La propuesta apunta a instalar un encuentro anual dedicado al debate, la actualización científica y el intercambio de producciones interdisciplinarias.
Durante la actividad se expusieron más de 40 trabajos de investigación y experiencias prácticas, con mesas de exposición, debates y rondas de pósters científicos. Participaron profesionales, equipos en formación y trabajadores del sistema público, del ámbito universitario y de dispositivos comunitarios.
Yécora subrayó el valor de mostrar la producción local para derribar estigmas y armar respuestas colectivas: «La gran dificultad en salud mental sigue siendo la cuestión social, el estigma y el prejuicio. Estos espacios nos permiten interpelarnos, debatir y generar preguntas frente a una realidad que es transversal a todas las disciplinas».
Respecto de las estadísticas oficiales sobre los motivos de consulta ambulatoria e internación, el funcionario precisó que el 54 % de las consultas de salud mental responden a problemáticas psicosociales sin diagnóstico patológico. Es decir, más de la mitad de quienes llegan al sistema público no presentan un trastorno psiquiátrico de base: consultan por angustia, insomnio o temores vinculados a dificultades económicas, crisis habitacionales, cambios laborales o conflictividad familiar. La intervención temprana en esos casos resulta decisiva para evitar que el malestar derive en una enfermedad crónica.
Entre los cuadros clínicos específicos atendidos en consulta ambulatoria, los trastornos de ansiedad encabezan la lista; la depresión se ubica como segunda causa clínica más frecuente. El tercer motivo prevalente son los trastornos del neurodesarrollo en las infancias, incluidas condiciones del espectro autista y déficit de atención. En cuarto lugar aparecen los trastornos afectivos y la bipolaridad, y en quinto puesto de las consultas programadas se sitúa el consumo problemático de sustancias.
El contraste más marcado que presentó Yécora se da en el circuito de ingreso de las adicciones: si en los consultorios ambulatorios el consumo de sustancias ocupa el quinto orden, en las guardias pasa a ser la primera causa de urgencia y de internación. Ese desfasaje obedece sobre todo a la marginalidad y el estigma social que rodean los consumos problemáticos, barreras que demoran la búsqueda de ayuda y hacen que los pacientes lleguen tarde, a través de crisis en guardias hospitalarias, aun cuando existen dispositivos intermedios y ambulatorios intensivos pensados para un abordaje oportuno.





