El defensor central platense Bruno Palazzo, quien completó dos temporadas vistiendo la camiseta del Lobo, comunicó oficialmente su partida de la institución del Barrio Luján. Con apenas 25 años, el jugador ha decidido continuar su carrera en el fútbol norteamericano, específicamente en las filas de Chicago, tras no lograr concretar un acuerdo económico con la dirigencia jujeña.
A través de un comunicado cargado de emotividad, Palazzo expresó su profunda satisfacción por los momentos compartidos en Jujuy. Remarcó que durante su permanencia en el club logró construir recuerdos que permanecerán en su memoria de manera permanente, así como vínculos de amistad que trascienden el ámbito deportivo y que conservará a lo largo de toda su vida.
El futbolista dedicó especiales reconocimientos a sus compañeros de equipo, destacando el ambiente positivo que reinó en el plantel, la camaradería cotidiana y el espíritu de superación que caracterizó a ambas temporadas. Subrayó la importancia del trabajo en conjunto y la predisposición de todos para crecer como grupo.
Palazzo también manifestó su gratitud hacia el personal de apoyo del club, incluyendo utileros, profesionales del área médica, especialistas en kinesiología, nutricionistas y todos aquellos que formaron parte de la estructura institucional. Valoró especialmente el profesionalismo y la dedicación demostrada por los cuerpos técnicos y la dirigencia en su desarrollo como deportista.
En un apartado emotivo, el defensor expresó su agradecimiento hacia la comunidad jujeña por el afecto brindado tanto a él como a su núcleo familiar durante su estadía. Enfatizó que siempre procuró entregar lo máximo en cada presentación para honrar dignamente una camiseta que describió como verdaderamente especial.
Con la frase “Fui muy feliz. Gracias Jujuy”, Palazzo cerró su mensaje de despedida, dejando constancia del vínculo profundo que estableció con la institución y sus habitantes. Su partida marca el cierre de un ciclo caracterizado por el compromiso profesional, la dedicación y una relación de mutuo cariño que perdurará más allá de su salida del equipo.
