La desaparición de Delicia Mamaní Mamaní continúa generando preocupación en la región. La joven de 26 años, oriunda de Jujuy pero residente en Córdoba, se esfumó el 21 de noviembre de 2025 bajo circunstancias que despiertan sospechas sobre posibles vínculos con redes de trata. Desde entonces, su familia y diversos sectores de la comunidad educativa reclaman celeridad en las investigaciones, mientras señalan al cuñado como el principal implicado en el caso.
El panorama se complejiza cuando se conoce que el país vecino de Bolivia ha decidido sumarse a los llamados por su aparición. Esta adhesión internacional marca un punto de inflexión en la investigación, que próximamente será trasladada a la jurisdicción federal en Córdoba. Los organismos de derechos humanos bolivianos han manifestado su preocupación y exigen que se intensifiquen los operativos de búsqueda activa.
Delicia cursaba sus estudios como alumna del Profesorado de Educación Primaria en la Escuela Normal Superior Alejandro Carbó. El día de su desaparición abandonó su domicilio ubicado en Punta de Agua, localidad de Malagueño, en las primeras horas de la mañana sin avisar a nadie ni llevar consigo dinero. Su teléfono móvil registró movimiento hasta pasadas las 23 horas de ese mismo día, momento en que sus perfiles en redes sociales fueron desactivados.
En los días previos a su desaparición, Delicia manifestaba signos de angustia y se comunicó con personas a través de internet. Su madre relató que la joven le suplicaba constantemente que no la dejara sola con su cuñado. Paradójicamente, fue este mismo cuñado, Cancio Tencuri Flores, quien radicó una denuncia en Jujuy a pesar de residir en Córdoba, lo que ha generado interrogantes sobre sus verdaderas intenciones.
Los indicios que apuntan a Cancio Tencuri Flores son múltiples. Además de las presiones laborales que ejercía sobre Delicia y antecedentes de violencia, existe un video registrado en la Terminal de Villazón en territorio boliviano donde aparece la joven siendo custodiada por dos individuos desconocidos. Este material audiovisual refuerza la hipótesis de que podría estar involucrada una organización dedicada a la explotación de personas. Las irregularidades en los procedimientos judiciales iniciales, incluido el trato discriminatorio hacia la madre de Delicia, quien es de origen boliviano y habla quichua, han profundizado la desconfianza en la investigación.
La comunidad educativa y organizaciones feministas han protagonizado marchas en Córdoba exigiendo respuestas al Ministerio de Seguridad y la aceleración de los protocolos de búsqueda. Docentes y compañeras de Delicia destacan su dedicación y esfuerzo, recordando que la joven recorría diariamente siete kilómetros para asistir a clases a pesar de presentar dificultades en su movilidad. Quienes la conocen subrayan su compromiso con la educación y su carácter ejemplar.
Cualquier información sobre el paradero de Delicia Mamaní Mamaní puede ser reportada al 911, al número 388-6860239 o al 388-6828607. Las autoridades continúan trabajando en el caso y solicitan la colaboración de la ciudadanía para esclarecer los hechos y lograr su localización.



