Durante el período vacacional, las autoridades de tránsito intensifican los operativos en las principales arterias viales del país. Transitar sin las placas identificatorias correctamente expuestas representa una de las infracciones más graves que puede cometer un conductor en Argentina. Según registros de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), durante 2025 se sancionó a más de 7.235 automovilistas por esta razón, cifra que refleja el incumplimiento generalizado de esta normativa fundamental.
En territorio jujeño, los controles en arterias como la Ruta Nacional N° 9 y la Ruta Provincial N° 56 se han vuelto cada vez más rigurosos. Las fuerzas de seguridad vial aplican sanciones sin contemplaciones a quienes incumplen esta disposición legal. La legislación nacional, sustentada en la Ley de Tránsito 24.449 y en resoluciones específicas de la ANSV, establece que todo vehículo debe portar sus chapas de identificación de manera visible, legible y sin obstáculos que impidan su lectura. Esta exigencia aplica tanto a automóviles particulares como a motocicletas, acoplados y semirremolques que circulen por las rutas argentinas.
La normativa especifica que las placas deben estar ubicadas tanto en la parte delantera como trasera del vehículo, en posición horizontal y a la altura que establece la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad Automotor y de Créditos Prendarios (DNRPA). Está terminantemente prohibido circular sin estas chapas, colocarlas en sitios inadecuados o cubrirlas con cualquier tipo de elemento. Cuando un agente de tránsito detecta esta infracción, el vehículo queda inmovilizado en el acto hasta que se regularice la situación. Esta medida busca garantizar la identificación de los vehículos en caso de siniestros viales o durante operativos de control.
Las penalidades económicas por esta falta son considerablemente elevadas. La multa puede alcanzar los 1.800.000 pesos, cifra que se actualiza conforme a los índices de inflación y según la jurisdicción provincial donde se cometa la infracción. Más allá del aspecto económico, el conductor también enfrenta la pérdida de puntos en su licencia de conducir, lo que puede derivar en la suspensión del permiso si acumula demasiadas infracciones. Adicionalmente, la falta de patentes visibles complica enormemente la trazabilidad de los vehículos, dificultando las investigaciones de accidentes viales y favoreciendo conductas delictivas como la evasión de radares de velocidad mediante la remoción intencional de las chapas.
Existe una excepción legal para casos muy específicos donde se autoriza el uso de patentes provisionales de papel oficial. Esta autorización se otorga únicamente cuando el vehículo ha sido objeto de robo, hurto, pérdida o cuando la chapa original se encuentra deteriorada. El trámite debe realizarse ante la DNRPA y la patente provisoria tiene una vigencia máxima de 60 días. Para acceder a esta excepción, el propietario debe presentar documentación oficial que acredite la situación y debe mantener visible un adhesivo con la fecha de vencimiento del permiso temporal. Fuera de estos supuestos específicos, no existen justificaciones válidas para circular sin las placas reglamentarias.
Desde el Gobierno Nacional se regularizó la distribución de chapas en septiembre de 2025, facilitando que los conductores puedan obtener sus placas de manera más ágil. Los jujeños que necesiten solicitar sus chapas pueden dirigirse al registro automotor más cercano en la provincia para tramitar su obtención y evitar así las sanciones correspondientes. Esta infracción trasciende lo meramente administrativo: representa un desapego total a las normas de convivencia vial que ponen en riesgo la seguridad de todos los usuarios de las rutas. Conductores que ocultan intencionalmente sus patentes para evadir multas por exceso de velocidad cometen un doble delito que agrava significativamente la seguridad en arterias críticas como la Quebrada de Humahuaca.
