Las autoridades sanitarias nacionales han puesto en marcha un sistema de monitoreo intensivo en la provincia de Jujuy debido a la circulación de dos patógenos que representan un riesgo para la población. Según el último informe epidemiológico difundido a nivel nacional, existe una situación de alerta respecto al hantavirus, mientras que simultáneamente se mantiene un seguimiento activo de los casos de dengue que se registran en el territorio provincial.
El hantavirus constituye una preocupación sanitaria importante en esta región del noroeste argentino. Este virus, transmitido principalmente por roedores, puede causar una enfermedad grave en los seres humanos. Los equipos de salud pública han intensificado sus labores de detección temprana y contención de posibles brotes, implementando protocolos específicos para identificar casos sospechosos y evitar su propagación comunitaria. La población ha sido exhortada a adoptar medidas preventivas en sus hogares y espacios de trabajo.
Paralelamente, el dengue continúa siendo objeto de vigilancia epidemiológica constante en Jujuy. Este arbovirus, transmitido por mosquitos Aedes aegypti, mantiene una presencia significativa durante los meses cálidos y lluviosos. Las instituciones de salud provincial trabajan en coordinación con organismos nacionales para realizar un seguimiento exhaustivo de la incidencia de casos, identificar nuevas infecciones y orientar a la comunidad sobre las acciones preventivas necesarias.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación se ha enfatizado la importancia de que los ciudadanos mantengan una vigilancia activa sobre su propia salud y la de sus familias. Se recomienda consultar inmediatamente con profesionales médicos ante la aparición de síntomas compatibles con estas enfermedades, tales como fiebre, dolores musculares, cefaleas o manifestaciones respiratorias. El diagnóstico oportuno resulta fundamental para iniciar tratamientos adecuados y evitar complicaciones graves.
Las medidas de prevención incluyen el control de roedores en viviendas y espacios públicos para reducir el riesgo de hantavirus, así como la eliminación de criaderos de mosquitos mediante la remoción de agua estancada. Asimismo, se promueve el uso de repelentes, mosquiteros y ropa protectora durante las horas de mayor actividad del vector del dengue. Los establecimientos de salud de toda la provincia han sido instruidos para mantener sus sistemas de vigilancia activos y reportar cualquier variación en los patrones epidemiológicos.
La coordinación entre los niveles provincial y nacional de la administración sanitaria resulta esencial para garantizar una respuesta oportuna y efectiva ante cualquier incremento en la transmisión de estas enfermedades. Se espera que mediante estas acciones conjuntas se logre contener la circulación viral y proteger la salud de los jujeños durante los próximos meses, período crítico para la transmisión de ambas patologías.
