Tormentas: Levantaron alerta pero persisten problemas

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Las autoridades meteorológicas nacionales comunicaron el cierre de los avisos de color naranja y amarillo que habían sido emitidos para la mayoría de las zonas jujeñas. Estos alertas habían comenzado el domingo y se mantenían vigentes hasta pasado el mediodía del lunes, cuando finalmente fueron cancelados.

Los temporales que azotaron la región durante la tarde del domingo y buena parte de la madrugada del lunes dejaron un saldo de daños considerables en la provincia. Las intensas precipitaciones y ráfagas de viento provocaron inundaciones en diversas áreas urbanas, bloqueos en arterias viales, desprendimientos de vegetación de gran porte, interrupciones en la conectividad digital y múltiples inconvenientes para la población jujeña.

A pesar de que la alerta meteorológica fue levantada, los organismos de vialidad provincial y los equipos de respuesta ante emergencias continúan desplegando tareas de limpieza y reparación en los sectores afectados. Las prioridades actuales se centran en garantizar la seguridad de los ciudadanos, considerando que existe riesgo latente de nuevos desprendimientos de tierra en las laderas de cerros debido a la saturación del terreno por las lluvias persistentes. Se recomienda a los conductores y residentes mantenerse atentos a los comunicados oficiales y evitar transitar por zonas de riesgo.

La situación vial en la provincia presenta un panorama crítico. Múltiples caminos de jurisdicción provincial quedaron completamente bloqueados tras derrumbes masivos en sectores montañosos, generados por las precipitaciones incesantes que afectaron a Jujuy desde el domingo. Los cierres de tránsito impactan directamente en la Ruta Provincial 83, la RP 29 y la RP 35, dejando aisladas a comunidades importantes como Valle Grande, Santa Ana y Caspalá, con graves consecuencias para el abastecimiento y la comunicación terrestre de pueblos del interior provincial.

El desprendimiento registrado en la Ruta Provincial 83, específicamente en el tramo que conecta Valle Colorado con Valle Grande, arrastró una porción importante de la calzada, tornando el camino intransitable para cualquier tipo de vehículo. El derrumbe ocurrido a la altura de San Francisco eliminó la única alternativa de acceso por tierra hacia localidades como Santa Ana, Caspalá, Valle Grande y sus alrededores, dejando a estas comunidades prácticamente incomunicadas del resto de la provincia.

Las autoridades de vialidad trabajan en la evaluación de los daños y en la planificación de tareas de reparación, aunque los trabajos se ven limitados por las condiciones climáticas y la inestabilidad de los terrenos. Se espera que en los próximos días se restablezca la circulación en estos tramos, aunque aún no hay estimaciones precisas sobre cuándo se normalizará completamente la situación vial en la región.

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