Cada 23 de enero, la República Argentina rinde tributo a sus músicos en una jornada que trasciende lo meramente festivo. Esta fecha conmemora el natalicio de Luis Alberto Spinetta, conocido como el “Flaco”, una figura monumental en la historia del rock nacional que continúa ejerciendo una influencia profunda en la cultura artística del país.
La instauración de esta celebración mediante la Ley 27.106 en 2015 representó un cambio significativo en la tradición argentina. Anteriormente, el 22 de noviembre marcaba el Día Nacional del Músico en honor a Santa Cecilia, patrona de los músicos en la tradición europea. Sin embargo, las autoridades decidieron desplazar esta conmemoración al 23 de enero de 1950, fecha en que nació Spinetta en Buenos Aires, buscando así exaltar una figura genuinamente nacional cuya trayectoria artística transformó el panorama musical del continente.
La trayectoria de Spinetta como músico y poeta revolucionó los parámetros del rock en Latinoamérica. A través de proyectos emblemáticos como Almendra y Artaud, desarrolló un lenguaje sonoro único que fusionaba la experimentación musical con una profundidad lírica extraordinaria. Su obra se convirtió en símbolo de resistencia cultural durante los períodos más oscuros de la historia argentina, permitiendo que la creatividad y la libertad expresiva permanecieran vivas cuando otras formas de manifestación estaban coartadas. Generaciones enteras de artistas encontraron en su legado una fuente inagotable de inspiración y un modelo de compromiso con la excelencia artística.
Durante 2026, las conmemoraciones adquieren una dimensión especial en la capital federal. Buenos Aires organiza diversos actos de homenaje que congregan a destacadas figuras del ambiente musical, entre ellas Fabiana Cantilo, Mono Fontana y Leo Sujatovich. Estos eventos se desarrollan en espacios de relevancia cultural como el Centro Cultural Recoleta, donde se presentan conciertos en vivo desde las 19:30 horas. La característica más destacable de estas actividades es su carácter gratuito, lo que permite que amplios sectores de la población accedan a experiencias musicales de calidad y participen en la celebración colectiva de la identidad artística nacional.
Más allá de la capital, las provincias también se suman a esta festividad con iniciativas locales que refuerzan el tejido cultural comunitario. Los festivales y presentaciones que se despliegan a lo largo del territorio nacional demuestran cómo la figura de Spinetta trasciende las fronteras geográficas, unificando a músicos y audiencias en torno a valores compartidos: la libertad creativa, la diversidad sonora y el reconocimiento de que la música constituye un pilar fundamental en la construcción de la identidad colectiva argentina. Desde expresiones folclóricas tradicionales hasta influencias contemporáneas, el legado spinettiano abraza la multiplicidad de voces que conforman el universo musical del país.
