El ministro de Economía Luis Caputo salió a explicar públicamente las razones detrás de la salida de Marco Lavagna del organismo encargado de medir la inflación en el país. Según las declaraciones del funcionario nacional, la decisión de abandonar el cargo estuvo vinculada a una resolución del Ejecutivo de aplazar la implementación de nuevos criterios para calcular el índice de precios.
Marco Lavagna ocupaba un rol estratégico en el INDEC durante un período crítico para la medición económica argentina. Su renuncia generó interrogantes en los círculos especializados sobre las tensiones internas respecto a cómo se debería proceder con las metodologías estadísticas. Caputo confirmó que existieron desacuerdos sobre el timing de estos cambios técnicos.
La postergación de la nueva metodología del índice de inflación representa una decisión política significativa en materia de política económica. Este tipo de modificaciones en los sistemas de medición pueden impactar la percepción pública sobre el desempeño macroeconómico y la credibilidad de los datos oficiales que publica el Estado.
El funcionario nacional reconoció que la divergencia sobre cuándo implementar estas transformaciones fue determinante para que Lavagna tomara la decisión de dejar su posición. Las diferencias de criterio entre los equipos técnicos y la conducción política del ministerio quedaron expuestas a través de este episodio.
Este acontecimiento refleja las complejidades internas del gobierno nacional en torno a decisiones que afectan directamente la información estadística que recibe la sociedad. La medición de la inflación sigue siendo uno de los temas más sensibles de la agenda económica argentina, especialmente considerando su impacto en salarios, jubilaciones y política monetaria.
La salida de Lavagna marca un punto de quiebre en la gestión del organismo estadístico durante una etapa donde la precisión y confiabilidad de los datos resultan fundamentales para evaluar el rumbo de la economía nacional. Las tensiones reveladas por Caputo sugieren que aún existen debates pendientes sobre cómo presentar la información económica al público.
