Tras dos años de iniciado el proceso penal contra Roque Villegas y Nahuel Morandini, quienes permanecieron 53 días en prisión, el sistema judicial jujeño volvió a generar controversia al aplazar la audiencia que se realizaría el martes 3 de febrero. La nueva fecha quedó establecida para el jueves 5 de febrero a las 16 horas, cuando se debatirá el pedido de sobreseimiento de los acusados.
El cambio de cronograma, decidido en el último momento, intensificó la preocupación de los imputados, quienes denuncian persecución política, violación de garantías constitucionales y un sistema judicial subordinado a intereses políticos. Villegas manifestó su desconcierto ante los constantes giros del proceso y señaló que la situación genera una angustia permanente sobre su situación legal. “Ahora nos enteramos de que la causa va a juicio. La justicia modifica sus decisiones constantemente y uno vive en una zozobra continua”, expresó.
El imputado cuestionó severamente el funcionamiento de la administración de justicia provincial, argumentando que carece de independencia respecto al poder político. Villegas sostuvo que las decisiones judiciales responden a directivas externas y que la autonomía del Poder Judicial “simplemente no existe” en Jujuy. Recordó la celeridad con que se ejecutaron las detenciones en enero de 2023, cuando fueron acusados el 4 de enero por la mañana, liberados horas después y trasladados al penal de Gorriti al día siguiente. “Todo sucedió a velocidad vertiginosa. Ahora esperaron dos años para tratar un sobreseimiento”, enfatizó.
Las consecuencias personales y económicas de la causa han sido devastadoras para ambos procesados. Villegas relató cómo su abuelo perdió su posición como docente y él mismo, que trabajaba de forma independiente, vio desaparecer su clientela y sus ingresos. Actualmente subsiste realizando trabajos ocasionales en construcción e iniciativas informales, mientras sostiene a una familia extensa que incluye una bebé de ocho meses. “Me etiquetaban por haber estado detenido, aunque nunca cometí delito alguno”, expresó con amargura.
Villegas también se refirió al cambio en la dirección del Ministerio Público de la Acusación tras la salida de Sergio Lello Sánchez, indicando que albergaban esperanzas de que las cosas mejoraran, pero que ello no sucedió. Advirtió que continúan observando “montajes de causas y presiones” contra los imputados, y que los magistrados se encuentran en una posición incómoda entre acatar órdenes o exponerse públicamente.
La audiencia programada para el próximo jueves resultará determinante para el destino procesal de los acusados. Mientras tanto, Villegas confesó vivir con temor permanente a un retorno a la cárcel, señalando que desconoce hasta cuándo permanecerá en libertad. “Hay que estar preparados para cualquier cosa”, concluyó con preocupación.
El caso de los Tuiteros se ha consolidado como uno de los procesos judicales más relevantes de Jujuy en años recientes, generando intenso debate público sobre la utilización del sistema penal, la represión de la libertad de expresión y el funcionamiento de las instituciones judiciales provinciales.
