El Jueves de Comadres es una celebración en la que las mujeres, unidas por el comadrazgo, se encuentran con el fin de renovar el compromiso de haberse confiado el acompañamiento en la crianza de los ahijados, a una persona a quien le tienen gran afecto.
La celebración es la antesala al Carnaval Grande, que en la mayoría de los pueblos se desentierra el sábado para dar paso a jornadas completas de festejo hasta el martes y también por los dos siguientes fines de semana, en muchos casos.
En este tradicional jueves los festejos se destacan por su alegría y organización, no dejando ningún detalle al azar.
La idea es que cada una de las participantes se encargue de llevar desde la comida, bebida, bandera, gorros, hasta souvenires, papel picado, serpentina, albahaca, entre otros elementos necesarios para la celebración.
Este día es una ocasión especial a la que se invitan a madres, tías, amigas, hermanas, primas, que en “complicidad” comen, beben y comparten vivencias y se agasajan mutuamente. Se arrojan papel picado, se colocan serpentinas y ramitos de albahaca.
Al compás de las cajas entonan coplas picarescas van narrando costumbres, cuestionando al compadre y dejando en claro que son las más divertidas. El primer verso lo dice la coplera y luego el resto repite. Todas las mujeres presentes pueden participar y coplear a la par del resto, bailan entre ellas, ríen y brindan.
Es un día para revalorizar los lazos y mantener una tradición que en la actualidad se sigue transmitiendo de generación en generación.
FELIZ COMADREADA!
