Caos en barrio 9 de Julio por ataque machete

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La madrugada del domingo dejó un saldo de violencia extrema en el barrio 9 de Julio de San Salvador de Jujuy. Un individuo con extensos antecedentes penales protagonizó un episodio de terror cuando intentó agredir con un arma blanca a dos residentes de la zona, desencadenando una cascada de enfrentamientos entre vecinos desesperados por la falta de protección estatal.

Según testimonios de quienes presenciaron los hechos, el ataque machete barrio 9 de Julio no fue un hecho aislado sino la culminación de meses de convivencia con amenazas, intimidaciones y actos violentos perpetrados por la misma familia. Una vecina relató con angustia: “Hace tiempo que sufrimos esto. Nadie nos escucha, nadie actúa”. La comunidad expresó su hartazgo ante una situación que se repite constantemente sin intervención efectiva de las autoridades competentes.

Cuando la desesperación alcanzó su punto máximo durante la noche, los residentes decidieron tomar medidas por cuenta propia. Lo que siguió fue un enfrentamiento violento con golpes, gritos y momentos de caos total. En medio de la confusión, una mujer fue capturada después de intentar incendiar una de las casas de los acusados, acto que reflejaba la frustración acumulada por años de abandono institucional. Tres personas terminaron detenidas como resultado de los disturbios.

El domingo a la mañana, un fiscal se presentó en el lugar para investigar lo ocurrido. Sin embargo, su intervención generó más indignación cuando comunicó que no podía procesar al hombre que blandió el machete debido a la falta de evidencia suficiente. Esta decisión profundizó la rabia de los vecinos, quienes sintieron que el sistema judicial no les ofrecía protección alguna. Mientras tanto, efectivos policiales fueron desplegados para resguardar los domicilios de los señalados, una medida que la comunidad cuestionó duramente.

Los residentes también denunciaron la existencia de un inmueble donde presuntamente se comercializa con drogas, situación que consideran como el origen de la violencia y la degradación social que padecen. El ataque machete barrio 9 de Julio expone las grietas profundas en el sistema de seguridad local y la vulnerabilidad de familias que viven bajo constante amenaza.

En la actualidad, el barrio 9 de Julio permanece bajo una atmósfera de tensión extrema. Los vecinos conviven con miedo permanente, frustración y la sensación de estar completamente desprotegidos por las instituciones. Esta situación refleja una crisis de seguridad barrial que demanda respuestas urgentes. La comunidad reclama presencia policial constante, investigaciones judiciales serias y acciones preventivas concretas antes de que ocurra una tragedia irreversible que enlute a más familias de la capital jujeña.