Dos meses después de la muerte del adolescente Juan Segovia en el barrio Tupac Amaru de Alto Comedero, su madre Noelia Soledad Segovia encabezó una concentración en Plaza Belgrano para exigir justicia y acelerar los avances de la investigación. La manifestación pacífica buscaba presionar al Ministerio Público de la Acusación para que mantenga detenidos a todos los imputados en el caso Juan Segovia.
El crimen ocurrió durante una fiesta no autorizada en el barrio Tupac Amaru cuando el joven fue atacado con arma blanca. Los estudios forenses confirmaron que la muerte se produjo por una herida profunda en el muslo que resultó mortal. Según la investigación fiscal, el ataque no fue casual sino que habría sido planificado previamente, surgido de una confrontación entre grupos de adolescentes que terminó en tragedia.
En la causa intervienen cuatro personas acusadas: un joven mayor de edad y tres menores. Sin embargo, la situación actual es preocupante para la familia: solo el imputado adulto permanece en prisión preventiva, mientras que los tres adolescentes fueron liberados debido a su condición de menores de edad. Noelia Segovia expresó su angustia: “Hay pruebas, hay mensajes, hay videos. El fiscal tiene todo para que estos chicos sigan detenidos”. La madre también señaló que el único detenido tiene su prisión preventiva hasta el 25 de febrero próximo.
Durante su intervención, Segovia cuestionó la actual legislación sobre imputabilidad de menores y manifestó su apoyo a una reforma que reduzca la edad de responsabilidad penal. “Ojalá que se apruebe la baja de imputabilidad y la reforma del Código Penal Juvenil. Este caso no puede quedar así”, expresó con dolor. La madre también denunció que existen muchas familias en situaciones similares pero no se animan a denunciar por temor o falta de respaldo institucional.
Además de los reclamos por justicia en el caso Juan Segovia, Noelia Segovia aprovechó para denunciar la inseguridad que persiste en el barrio Tupac Amaru. Relató que continúan realizándose fiestas clandestinas con participación de menores de edad y que la zona carece de medidas de seguridad adecuadas. “No hay seguridad. Recién ahora tenemos luz en la esquina después de 15 años. Los chicos siguen haciendo fiestas clandestinas y son todos menores”, señaló con preocupación. La madre también cuestionó declaraciones de efectivos policiales que habrían responsabilizado a la víctima por estar fuera de su hogar.
La familia confirmó que realizará nuevas movilizaciones pacíficas para mantener visibilidad en el caso y exigir que se extienda la prisión preventiva de los acusados. El caso ha generado debate público sobre la necesidad de reformas en el sistema de justicia juvenil y ha puesto en evidencia las falencias en seguridad de barrios como Tupac Amaru. Para más información sobre casos policiales en Jujuy, consulte nuestras noticias locales.
