Productores y empresas no llegan a acuerdo en negociación precio tabaco

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Las gestiones para establecer el valor del tabaco en la temporada 2025/2026 enfrentaron un nuevo obstáculo. Representantes de la Cámara del Tabaco de Jujuy y Salta se reunieron recientemente en territorio salteño, pero la negociación precio tabaco no prosperó en esta primera instancia del año. Las posiciones de ambos sectores continúan distanciadas respecto a cuánto debe incrementarse el costo de la materia prima.

Durante el encuentro, los productores nucleados en la Cámara solicitaron una suba del 45 por ciento comparado con la campaña anterior. Sin embargo, las compañías tabacaleras Alliance y Massalin presentaron una contrapropuesta significativamente menor: apenas un aumento del 27 por ciento. Esta brecha de 18 puntos porcentuales refleja la complejidad de las tratativas y las dificultades para hallar un punto medio que satisfaga a ambas partes interesadas en la cadena productiva.

Pedro Pascuttini, quien preside la Cámara del Tabaco de Jujuy, expresó su perspectiva sobre la situación. Según el dirigente, aunque el incremento del 45 por ciento pueda parecer insuficiente en términos relativos, resulta necesario para que los cultivadores recuperen las inversiones realizadas durante el ciclo productivo. Pascuttini enfatizó que debe existir equilibrio entre todos los actores involucrados en la industria, desde quienes trabajan la tierra hasta las empresas procesadoras.

La negociación precio tabaco continuará en las próximas semanas. Los sectores ya programaron un nuevo encuentro para el viernes 27 de febrero, que tendrá lugar en territorio jujeño. En esa oportunidad, se espera definir el monto final por kilogramo de tabaco B1F, la variedad más importante para la región. Esta próxima reunión será crucial para determinar si es posible acercar posiciones o si las diferencias persisten.

La industria tabacalera representa un pilar económico fundamental para la economía local de Jujuy y Salta. Miles de familias dependen de la producción y comercialización de esta materia prima, por lo que cualquier acuerdo sobre precios impacta directamente en el bienestar de comunidades rurales. Las negociaciones anuales suelen ser tensas, pero eventualmente se logran consensos que permiten que la campaña avance sin mayores conflictos.

Mientras tanto, productores y empresas mantienen sus posiciones firmes. Los cultivadores argumentan que los costos de producción han aumentado considerablemente, justificando así su demanda de un incremento más sustancial. Por su parte, las tabacaleras aluden a presiones del mercado internacional y competencia global para justificar una suba más moderada. El desafío para ambos sectores será encontrar un punto de equilibrio que permita continuar con las operaciones sin comprometer la viabilidad de ninguno de los actores involucrados en esta importante cadena productiva provincial.