Un registro audiovisual capturó la deplorable situación que atraviesa la Seccional 26 San Pedro en el Barrio Belgrano, revelando un panorama desolador tras los recientes eventos climáticos que azotaron la zona del Ramal. La dependencia policial se ha convertido en un símbolo del desmantelamiento edilicio que sufren las instituciones de seguridad en el interior jujeño.
Desde el momento en que se traspasa la puerta de ingreso, resulta evidente el grado de deterioro que padece la estructura. Las grabaciones muestran techos comprometidos por la humedad, con amplias manchas de hongos que cubren las superficies, revoque desprendido en múltiples sectores y un flujo permanente de agua que ha transformado los pisos en verdaderas lagunas internas. Esta realidad afecta directamente a quienes cumplen funciones en el lugar, obligándolos a laborar en medio de condiciones que violan normas elementales de salubridad.
La zona de cocina y los espacios destinados al descanso del personal constituyen los puntos críticos de esta crisis. Allí, los efectivos policiales deben compartir su jornada laboral con agua estancada que genera focos de contaminación biológica. Pero lo más preocupante trasciende lo sanitario: la presencia de instalaciones eléctricas expuestas, cables sin aislamiento adecuado y artefactos de iluminación pendiendo de estructuras saturadas de humedad configuran un escenario de riesgo inminente. Cualquier descarga eléctrica podría resultar en una tragedia que nadie parece estar previniendo desde las instancias correspondientes.
El problema no se limita a cuestiones estéticas o de comodidad. Se trata de una falla estructural profunda que compromete la integridad del edificio completo. Las paredes lucen descascaradas, con pintura que se despega en capas, mientras que la humedad ha penetrado tan profundamente que el aire interior se vuelve prácticamente irrespirable. Quienes cumplen guardias de veinticuatro horas en la Seccional 26 San Pedro están expuestos a condiciones que deterioran su salud física y mental.
Incluso en sectores destinados a la atención de ciudadanos y al alojamiento de personas detenidas, el panorama es igualmente desalentador. La contradicción resulta evidente: se demanda eficiencia operativa y presencia constante de la fuerza, pero se ofrece a cambio una instalación que incumple con los estándares mínimos de seguridad e higiene. Consulte nuestras noticias policiales para más información sobre la situación de las fuerzas de seguridad.
Mientras se anuncian inversiones en tecnología y equipamiento moderno, la realidad en las comisarías del Ramal marcha en dirección opuesta. La Seccional 26 San Pedro representa hoy el reflejo tangible de un abandono institucional que trasciende cualquier administración específica. Los agentes que tienen la responsabilidad de proteger a los vecinos del Barrio Belgrano lo hacen desde una trinchera que literalmente se desmorona sobre sus cabezas.
La interrogante que emerge inevitablemente al contemplar estas imágenes es perturbadora: ¿De qué manera puede una institución garantizar seguridad ciudadana cuando ni siquiera logra preservar la integridad física de sus propias instalaciones? El material audiovisual funciona como un grito de angustia de una infraestructura que ha llegado al límite de su capacidad de resistencia. Para más detalles sobre situaciones en noticias locales de Jujuy, continúe navegando nuestro sitio.
