Las autoridades policiales confirmaron el descubrimiento de un cuerpo sin vida en las aguas del Río Lavayén, específicamente en la zona correspondiente al departamento de San Pedro. El hallazgo de este cadáver en el Río Lavayén se produjo durante la tarde del jueves pasado, aproximadamente a las dieciséis horas, cuando efectivos de la Fuerza de Seguridad fueron alertados sobre la presencia del cuerpo.
Al arribar al lugar, los uniformados localizaron el cadáver en el medio del cauce fluvial. De acuerdo con los primeros relevamientos realizados en la escena, la víctima presentaba un cordón de una red de pesca asido en una de sus extremidades superiores. Los investigadores determinaron que se trataba de un varón de cuarenta y seis años de edad que, presuntamente, se había dirigido al río con la intención de recolectar leña. En su intento por cruzar la corriente de agua, fue arrastrado por la fuerza del caudal.
Tras las labores de extracción del cuerpo, personal del Ministerio Público de la Acusación se constituyó en el sitio para iniciar los procedimientos correspondientes. El cadáver fue trasladado posteriormente hacia la morgue judicial ubicada en la ciudad de Ramalá, donde se realizaron los estudios necrópsicos pertinentes.
Los resultados del examen cadavérico revelaron que la causa del deceso fue asfixia por sumersión. Asimismo, los peritos determinaron que el cuerpo presentaba signos de descomposición consistentes con un tiempo de permanencia en el agua de aproximadamente setenta y dos horas. Este hallazgo de un cadáver en el Río Lavayén ha generado conmoción en la comunidad local de San Pedro.
Las investigaciones continúan bajo la supervisión de las autoridades competentes para esclarecer todos los detalles relacionados con este lamentable suceso. Los noticias policiales de la provincia continúan registrando este tipo de hechos que requieren la intervención de múltiples organismos de seguridad y justicia.
Este tipo de tragedias en cursos de agua ponen de relieve la importancia de extremar las precauciones al transitar por zonas fluviales, especialmente durante períodos de crecidas o cuando las condiciones climáticas pueden afectar el caudal de los ríos. Las autoridades locales mantienen vigilancia en la zona para prevenir futuros incidentes similares.
