Una mujer residente en la ciudad de Libertador General San Martín presentó una denuncia ante la justicia luego de sufrir intimidaciones y actos de violencia tras haber prestado declaración en una investigación relacionada con el tráfico de drogas. El caso se encuentra bajo la supervisión del Ministerio Público de la Acusación y la Seccional Nº 39 de la policía provincial.
Según los relatos de la víctima, los hechos ocurrieron durante la madrugada en el barrio El Triángulo. La mujer recibió múltiples llamadas telefónicas que finalmente atendió, momento en el cual un individuo la identificó por su nombre y le dirigió amenazas explícitas. El sujeto la acusó de haberlo denunciado a él y a sus familiares por actividades vinculadas con la venta de estupefacientes, y le advirtió que, ahora en libertad, atenataría contra su integridad física.
El episodio de intimidación escaló cuando, poco después de finalizar la comunicación telefónica, la denunciante escuchó el sonido de motores en las inmediaciones de su domicilio. Al asomarse por una ventana, presenció a dos individuos en motocicletas circulando por la zona. Uno de ellos sacó un arma de fuego e hizo un disparo hacia el cielo antes de abandonar el lugar a toda velocidad.
Tras recibir el aviso de los hechos, efectivos de la Unidad Regional 4, específicamente del destacamento de Caballería, se trasladaron de inmediato al sector afectado. A pesar de que la víctima proporcionó información sobre la identidad de los presuntos responsables, los operativos de búsqueda realizados en el barrio El Triángulo no arrojaron resultados positivos en las primeras horas de investigación.
Las actuaciones policiales continúan en curso bajo la dirección del fiscal interviniente. Las autoridades mantienen activa la búsqueda de los sospechosos y recopilan evidencia para esclarecer los hechos. Este caso pone de relieve los riesgos que enfrentan los testigos que colaboran con la justicia en causas por narcomenudeo, un problema que afecta gravemente a las comunidades de Jujuy.
La investigación sobre las amenazas por narcomenudeo sigue su curso, mientras que la víctima permanece bajo vigilancia de las autoridades competentes para garantizar su seguridad personal.
