Buenos Aires habilita pruebas de autos autónomos y robots de reparto en la calle
Buenos Aires habilitó las pruebas de autos autónomos y robots de reparto en la vía pública. Conocé cómo serán los ensayos y qué requisitos deben cumplir.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio luz verde a un programa de pruebas piloto para vehículos que se manejan solos y robots terrestres de reparto. Estos ensayos se llevarán a cabo en espacios públicos, bajo un sistema de permisos y control establecido por las autoridades.
La resolución, que salió en el Boletín Oficial porteño, contempla tanto a los autos con Nivel 4 de automatización como a pequeños robots diseñados para tareas de reparto, limpieza, vigilancia, mantenimiento e inspección. La idea central es observar el comportamiento de estas tecnologías en el tránsito real, con el fin de preparar una normativa específica en el futuro.
Cómo funcionarán los ensayos en la Ciudad
El proceso será por etapas. Las compañías o desarrolladores que quieran participar tendrán que presentar sus propuestas, especificando los vehículos y los trayectos que planean usar, y conseguir una autorización particular para cada prueba.
Al principio, los autos autónomos deberán llevar a bordo a una persona que pueda tomar el control de inmediato si ocurre un fallo. Este requisito podría quitarse más adelante, siempre que los ensayos den buenos resultados y se cumplan las condiciones técnicas y de seguros que se exigen.
Qué son los robots terrestres autónomos
La nueva reglamentación también da lugar a los llamados drones terrestres, que no vuelan, sino que son pequeños robots con ruedas que se mueven por sí solos.
Estos aparatos podrían emplearse para entregas de última milla, transporte de cargas livianas, limpieza, mantenimiento, inspección y monitoreo urbano. A diferencia de los autos, estos robots sí podrían hacer algunas pruebas sin una persona presente, siempre que respeten las normas de seguridad y operación que fije el gobierno de la Ciudad.
Un avance hacia la movilidad del futuro
Con esta decisión, las calles de Buenos Aires se convierten en un laboratorio para tecnologías que hasta hace poco parecían de ciencia ficción. Los vehículos autónomos se valen de sensores, cámaras, radares, sistemas de navegación y software complejo para entender el entorno y decidir cómo circular.
Con este esquema, la Ciudad busca medir el efecto real de estas innovaciones en la movilidad, la seguridad vial, la logística y los servicios urbanos. De todas formas, esto no implica que los autos sin conductor vayan a circular libremente: cada experimento necesitará un permiso previo y se hará bajo las reglas que fija la normativa.





