La localidad de Perico enfrenta una situación cada vez más crítica debido a la masiva circulación de motocicletas conducidas principalmente por jóvenes, muchos de ellos menores de edad. El fin de semana pasado, el barrio Santo Domingo fue escenario de nuevos disturbios cuando los vecinos, hartos de la problemática, decidieron salir a las calles para enfrentar a los motociclistas.
La concejal Anahí Juárez caracterizó el panorama como una situación que se ha convertido en “moneda corriente” en la zona. Según su relato, durante la noche del domingo circulaban entre 50 y 80 motocicletas generando ruidos molestos, desorden y situaciones de alto riesgo para los residentes. La frustración acumulada llevó a que los vecinos intentaran bloquear el paso de los motociclistas, lo que resultó en altercados y enfrentamientos.
Cuando la Policía intervino en el caos de motos en Perico, la situación se tornó aún más conflictiva. Un vecino fue detenido durante los disturbios, mientras que los jóvenes involucrados —en su mayoría menores de edad— quedaron en libertad. La concejal expresó su indignación al señalar que los residentes debieron permanecer en el lugar hasta las 5 de la mañana para lograr la liberación del vecino aprehendido.
Durante el operativo policial se logró secuestrar más de 15 motocicletas, aunque Juárez enfatizó que estas acciones aisladas no constituyen un plan integral de seguridad. La edil cuestionó la ausencia de autoridades municipales en el lugar de los hechos y criticó la falta de coordinación entre las instituciones responsables. Además, denunció la carencia de recursos en las fuerzas de seguridad, incluyendo combustible para realizar patrullajes preventivos.
La problemática trasciende los límites de Perico, ya que muchos de los jóvenes que participan en estas concentraciones provienen de localidades vecinas como Monterrico y El Carmen, organizándose a través de plataformas de redes sociales. El impacto en la calidad de vida de los vecinos es cada vez más grave. Juárez relató el caso de una niña electrodependiente que sufre crisis convulsivas cada vez que escucha el paso de las motocicletas con escapes ruidosos, evidenciando las consecuencias sanitarias de esta situación.
Ante la gravedad de los hechos, se convocó a una reunión para el lunes por la tarde en el barrio Santo Domingo con la presencia del comisario de la zona. Los vecinos esperan también la participación de autoridades municipales y provinciales para establecer soluciones concretas y sostenidas. La concejal concluyó expresando su preocupación: “Hoy el vecino queda indefenso. Esto no puede seguir así, porque termina siendo una ley de la selva”. Consulte nuestras noticias policiales para más información sobre seguridad en Jujuy.
