La justicia de Jujuy dictó sentencia en un caso de condena por homicidio culposo que conmocionó a la provincia. Rafael Eduardo Hautecoeur fue hallado penalmente responsable del delito de homicidio culposo agravado por conducir bajo los efectos del alcohol y abandonar el lugar del siniestro. El Juez unipersonal Rodolfo Fernández lo condenó a cuatro años de prisión efectiva tras la audiencia de sentencia realizada este jueves.
El trágico acontecimiento ocurrió el siete de septiembre del año dos mil veintitrés, cuando José Luis Iramaín, un motociclista de cuarenta y tres años ampliamente reconocido en los ámbitos deportivo y civil, se dirigía a su lugar de trabajo en la localidad de Palpalá. Iramaín, quien formaba parte de la comisión directiva del Club Luján y era un apasionado seguidor de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, circulaba por la Ruta Nacional Número Sesenta y Seis a bordo de su motocicleta cuando fue embestido violentamente desde atrás por una camioneta Ford Ranger.
El impacto devastador ocurrió a la altura del Suri Rugby Club. El conductor de la camioneta, Rafael Hautecoeur, presentaba un nivel de alcohol en sangre de uno coma setenta y dos gramos, muy por encima de los límites permitidos para conducir. Tras provocar la muerte instantánea del motociclista, Hautecoeur intentó abandonar el lugar del siniestro, agravando así su responsabilidad penal en este caso de condena por homicidio culposo.
Durante más de veinticuatro meses, la familia de la víctima y diversas organizaciones de afectados por siniestros viales realizaron numerosas manifestaciones públicas exigiendo justicia. Estas acciones se vieron obstaculizadas por constantes postergaciones procesales y dilaciones causadas por la defensa del acusado, particularmente entre finales del año dos mil veinticinco y durante el presente año dos mil veintiséis.
En la audiencia de sentencia, el fiscal Juan Sorbello solicitó una pena de cuatro años y medio de prisión efectiva. La querella, representada por el abogado Sebastián Espada, pidió una condena de cinco años de prisión efectiva. Por su parte, la defensa, a cargo de la letrada Sara Cabezas, solicitó la pena mínima de tres años con ejecución condicional. El magistrado Rodolfo Fernández finalmente impuso cuatro años de prisión efectiva.
Lorena Madregal, viuda de Iramaín, expresó un profundo alivio tras la sentencia, aunque manifestó su frustración por la prolongada lucha judicial marcada por suspensiones y dilaciones. Señaló que el condenado nunca demostró arrepentimiento genuino ni le pidió perdón durante las audiencias, manteniendo una actitud pasiva con la mirada baja. Madregal destacó el apoyo constante de familiares, amigos y vecinos que se congregaron en las puertas del Palacio de Tribunales, así como el rol fundamental de los medios de comunicación para visibilizar la causa y permitir que hoy pueda afirmar con certeza que el responsable cumplirá su condena en prisión.
Este caso de condena por homicidio culposo representa un hito importante en la lucha contra la conducción bajo los efectos del alcohol en Jujuy. La sentencia reafirma la responsabilidad penal de quienes conducen en estado de ebriedad y cometen actos que resultan en la muerte de otras personas. Consulte nuestras noticias policiales para mantenerse informado sobre casos de justicia en la provincia.


