La iniciativa de modernización laboral impulsada por el presidente Javier Milei obtuvo luz verde en la Cámara de Diputados tras una jornada parlamentaria de más de trece horas, donde finalmente prevalecieron los 135 votos a favor frente a 115 en contra. El debate fue intenso, con enfrentamientos constantes entre bloques y manifestaciones sindicales en los alrededores de la sede legislativa, convocadas por la CGT en rechazo a la medida.
El texto aprobado eliminó la controvertida cláusula 44, que contemplaba reducciones en los períodos de licencia por enfermedad o lesión laboral. Esta supresión obligará al proyecto a retornar al Senado para su revisión nuevamente, continuando así el proceso legislativo establecido constitucionalmente. La coalición gobernante logró consolidar una mayoría sólida mediante el aporte de La Libertad Avanza, el respaldo del PRO, sectores radicales y otros bloques provinciales menores.
En materia de política nacional, los legisladores libertarios Lisandro Almirón, Bertie Benegas Lynch, Lilia Lemoine y Gabriel Bornoroni encabezaron los votos afirmativos, acompañados por referentes del PRO como Cristian Ritondo y Martín Yeza, además de radicales como Pamela Verasay y Gerardo Cipolini. La oposición, encabezada por Unión por la Patria, rechazó unánimemente la propuesta, junto con la mayoría de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda con Myriam Bregman y Nicolás del Caño, y otros monobloques.
Respecto a los diputados Jujuy, la representación provincial quedó marcada por una clara división de criterios. Cuatro legisladores respaldaron la iniciativa: Bárbara Andreussi, Alfredo González y Manuel Quintar, todos de La Libertad Avanza, sumado a Jorge Rizzotti de Provincias Unidas. Estos cuatro integrantes de la bancada jujeña se alinearon con los 135 votos positivos que permitieron la aprobación.
Por el contrario, dos representantes jujeños se opusieron frontalmente a la reforma laboral. Guillermo Snopek, perteneciente a Unión por la Patria, y María Inés Zigarán, de Provincias Unidas, votaron negativamente, integrando así el bloque de 115 legisladores que rechazaron el proyecto. Esta fragmentación refleja las tensiones políticas que atraviesan tanto el escenario nacional como el provincial.
Durante la sesión, los diputados Jujuy debatieron intensamente sobre el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral, aspecto central de la controversia. Mientras la oposición alertó sobre posibles impactos en los fondos previsionales, el oficialismo defendió la iniciativa como una necesaria actualización del marco laboral argentino. El resultado final evidencia cómo los diputados Jujuy reflejaron las divisiones políticas que caracterizan al país, con una mayoría provincial acompañando al gobierno nacional y una minoría cuestionando sus alcances.
Este episodio parlamentario reposiciona en la agenda pública la discusión sobre el modelo de relaciones laborales que Argentina requiere, dejando abierto el debate en el Senado donde nuevamente los diputados Jujuy y sus pares provinciales deberán tomar posición sobre una cuestión que impactará directamente en los trabajadores de toda la nación.
