El juicio a Matías Jurado avanza con cinco homicidios agravados
La Justicia admitió la acusación contra Matías Jurado por cinco homicidios agravados y prorrogó su prisión preventiva. El juicio a Matías Jurado avanza
La causa que investiga la ola de asesinatos en Alto Comedero dio un paso clave esta semana. El Juzgado de Control aceptó en su totalidad el planteo del Ministerio Público de la Acusación (MPA) contra Matías Jurado, el único señalado como presunto asesino serial, y confirmó la prisión preventiva por seis meses.
Con esta decisión, la Justicia ratificó la carátula para que el expediente avance hacia un debate oral y público. Jurado enfrentará el juicio a Matías Jurado por el delito de homicidio agravado por alevosía y por placer, en concurso real, por los cinco hechos que se le atribuyen.
La audiencia de control de acusación fue encabezada por la fiscal Daiana Serrano Antar, junto al fiscal Diego Funes, y contó con la participación de la querella que representa a las familias de las víctimas. Durante la jornada, las partes comenzaron a analizar el abundante material probatorio y avanzaron en convenios para agilizar el proceso, descartando pruebas sobre las que ya existe consenso.
Dado el gran volumen de evidencia presentada por la Fiscalía, la defensa y la querella, la audiencia no pudo concluir y pasó a un cuarto intermedio. La fecha de reanudación será comunicada a las partes en los próximos días.
Ante el inminente vencimiento de la medida cautelar, el juez hizo lugar al pedido del MPA y dispuso prorrogar la prisión preventiva de Matías Jurado por seis meses, o hasta que finalice el juicio, para garantizar que permanezca detenido durante todo el proceso.
La investigación se convirtió en una de las más complejas de la historia criminal de la provincia. Todo comenzó con denuncias por la desaparición de hombres adultos y jóvenes en distintos puntos de la capital. Las pesquisas llevaron a la policía y a la fiscalía hasta el domicilio de Jurado, donde se hallaron restos óseos incinerados, fragmentos de piel y signos de violencia extrema en el patio de la propiedad.
La hipótesis fiscal sostiene que Jurado aprovechaba la vulnerabilidad social, las adicciones o la soledad de sus víctimas para ganarse su confianza, llevarlas a su casa y concretar los ataques, desmembrando e intentando desaparecer los cuerpos para ocultar los rastros.
El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y los peritajes genéticos permitieron identificar a las cinco víctimas: Jorge Omar Anachuri (68), Sergio Alejandro Sosa (25), Miguel Ángel Quispe (60), Juan José Ponce (51), conocido como “Pequeño Juan”, y Juan Carlos González (60), empleado municipal. Además, se recolectaron dos muestras de ADN que quedaron “abiertas” por no poder determinarse a quién pertenecen.





