Una nueva edición del Rally de la Quebrada se llevó a cabo con gran éxito, congregando a entusiastas del automovilismo que recorrieron las sinuosas rutas entre San Salvador de Jujuy y Tilcara. La competencia, organizada conjuntamente por el Automoto Club Jujuy y la empresa Jujuy Aventure, se caracterizó por la combinación de adrenalina, camaradería y paisajes de singular belleza que distinguen a esta región del noroeste argentino.
Durante la primera etapa del Rally de la Quebrada, los participantes enfrentaron un recorrido exigente que puso a prueba tanto la destreza de los conductores como la resistencia mecánica de los vehículos. Las pronunciadas subidas del trayecto ocasionaron diversos inconvenientes técnicos en varios automóviles, particularmente relacionados con problemas de sobrecalentamiento, lo que obligó a algunos competidores a abandonar la competencia. Sin embargo, no se registraron accidentes que comprometieran la integridad física de los participantes.
En la localidad de Tilcara, los competidores fueron recibidos con una hospitalidad excepcional por parte de la comunidad local. El Hotel El Candil brindó una atención destacada que contribuyó significativamente al ambiente de camaradería y encuentro que caracteriza a este tipo de eventos deportivos. Esta atmósfera de compañerismo refuerza el espíritu que define al Rally de la Quebrada como una experiencia integral más allá de la competencia misma.
En cuanto a los resultados deportivos, la victoria en la clasificación general fue conquistada por el binomio conformado por Marcelo García Ruibal y Gustavo Navarro, quienes además se adjudicaron la Copa Challenger pilotando una Jeep Grand Cherokee del año 2000. El segundo lugar fue para José Allue y Ricardo Farfán, que participaron con un Fiat 600 de 1973, mientras que el tercer puesto correspondió a Daniel Giménez Tomada y Elías Arabe, a bordo de un automóvil Baquet Chevrolet de 1939.
El Rally de la Quebrada continúa consolidándose como uno de los eventos más destacados del calendario automovilístico provincial, donde la competencia se entrelaza con la historia, la cultura local y el entusiasmo de los participantes. La organización ha confirmado que existen tres fechas adicionales programadas para el presente año, lo que genera una creciente expectativa entre los aficionados al automovilismo clásico y de aventura en la provincia de Jujuy.
Este tipo de competencias no solo representa un desafío técnico y deportivo, sino que también constituye una oportunidad para que los entusiastas del automovilismo compartan experiencias en escenarios naturales de excepcional valor paisajístico. El Rally de la Quebrada demuestra cómo el deporte motor puede fusionarse armónicamente con el turismo aventurero y la preservación del patrimonio cultural regional.
