El proyecto de modernización laboral impulsado por el Gobierno nacional superó el primer obstáculo legislativo tras obtener una amplia mayoría en la Cámara Alta. Con 42 votos a favor y 30 en contra, la reforma laboral Senado avanzó hacia la siguiente etapa del proceso parlamentario, donde deberá enfrentar el debate en la Cámara de Diputados antes del 27 de febrero.
La coalición oficialista logró reunir el apoyo de múltiples bloques para respaldar esta iniciativa que busca dinamizar el mercado laboral. La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, Independencia, Frente Social de la Concordia, Despierta Chubut, Primero los Salteños, Provincias Unidas, Frente Cívico y La Neuquinidad conformaron la mayoría que permitió la aprobación. Entre los gobernadores que respaldaron la medida se encontraban Gustavo Sáenz de Salta, Osvaldo Jaldo de Tucumán, Ignacio Torres de Chubut, Rolando Figueroa de Neuquén, Juan Pablo Valdes de Corrientes, Martín Llayorda de Córdoba y Hugo Passalacqua de Misiones.
La oposición peronista, integrada por el bloque Justicialista, Convicción Federal y el Frente Cívico de Santiago del Estero, junto a legisladores de Santa Cruz, concentró los 30 votos negativos. Durante la sesión que se extendió por quince horas, la reforma laboral Senado fue objeto de intenso debate donde participaron 32 senadores en la discusión general y 10 jefes de bloque en el cierre. El presidente del interbloque opositor, José Mayans, denunció que el proyecto es “inconstitucional” y violenta el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, además del Pacto de San José de Costa Rica.
Entre los aspectos más controvertidos de la reforma laboral Senado se encuentran los incentivos para formalizar empleos mediante reducción de impuestos, los límites a las indemnizaciones, la habilitación de convenios por empresa, la creación del banco de horas y las restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales. El proyecto también contempla el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con aportes del 1% de las grandes empresas y del 2,5% de las Pymes, que generó cuestionamientos incluso entre legisladores que votaron a favor.
En el cierre del debate, Patricia Bullrich, presidenta de la bancada libertaria, defendió la iniciativa argumentando que la legislación actual es “obsoleta” y mantiene al país “anclado en el pasado”. Desde la oposición, Mariano Recalde cuestionó que la norma no está diseñada para generar empleo genuino, comparándola con legislación de 1929. La senadora radical Carolina Losada, por su parte, expresó que la medida traerá mayor inversión y empresas, lo que redundará en mejores jubilaciones.
Durante la sesión asistieron funcionarios de alto nivel como Karina Milei, secretaria general de la Presidencia; Manuel Adorni, jefe de Gabinete; Diego Santilli, ministro del Interior; Eduardo “Lule” Menem, subsecretario, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. Ahora la reforma laboral Senado ingresa a la arena política de Diputados, donde el oficialismo buscará consolidar su aprobación antes del vencimiento del plazo de sesiones extraordinarias.
Este proyecto se suma a otras iniciativas legislativas de importancia para el Gobierno, como la Ley Bases aprobada en 2024 y el Presupuesto 2026 sancionado en diciembre. La política nacional continúa enfocada en la implementación de medidas que el Ejecutivo considera fundamentales para la modernización económica del país.
