Un joven talento originario de Palpalá ha concretado su primer vínculo profesional en el extranjero. Giuliano Gurrieri, de apenas 18 años, acaba de rubricar un acuerdo con el Maccabi Petah Tikva, institución que milita en la máxima categoría del fútbol israelí. El contrato tiene una duración de dos años con posibilidad de extensión, permitiéndole actuar tanto en las categorías menores como en el plantel principal si las circunstancias lo requieren.
El mediocampista central llega a tierras asiáticas tras acumular experiencia en las divisiones inferiores de importantes clubes argentinos. Previamente se desempeñó en la reserva de Atlético Tucumán y pasó por las formativas de Argentinos Juniors, donde adquirió los conocimientos necesarios para dar este importante salto en su trayectoria deportiva. Su representante, Bar Katz, fue determinante en las negociaciones que permitieron concretar esta transferencia internacional.
La carrera de Gurrieri está marcada por una fuerte tradición futbolística familiar. Es bisnieto de Esteban Gurrieri, legendario jugador de Altos Hornos Zapla; nieto del Betito Gurrieri, quien se desempeñó como utilero en el club merengue; y sobrino nieto de Sergio Gurrieri, quien vistió la camiseta de Estudiantes de La Plata. Esta herencia deportiva se refleja en su dedicación y profesionalismo desde temprana edad.
El futbolista inició su formación en la Escuelita de Fútbol Deportivo Constitución, dirigida por su padre, donde demostró desde pequeño una notable disciplina y constancia. A los 13 años tomó la decisión de abandonar su localidad para integrarse a las categorías menores de Argentinos Juniors, un paso que marcó el comienzo de su ascenso en el fútbol profesional. Posteriormente, su incorporación a Atlético Tucumán le permitió consolidarse como jugador y ganar experiencia en competencias de mayor nivel.
En el Maccabi Petah Tikva, Gurrieri se está desempeñando como defensor central, adaptándose rápidamente a las exigencias del fútbol israelí. Ya ha debutado en encuentros oficiales, participando en la victoria 2-1 ante Maccabi Haifa, lo que demuestra su capacidad para competir al más alto nivel. El equipo participa en dos competiciones principales: la liga local y una copa similar a la Copa Argentina, con una temporada que se extiende hasta mayo antes de reanudarse tras el Mundial.
A través de sus redes sociales, el joven expresó su entusiasmo por este logro: “Feliz por mi primer contrato profesional, primer objetivo cumplido, gracias a todos los que me ayudaron para que este sueño se haga realidad”. Esta oportunidad representa no solo el reconocimiento a su trabajo, sino también la posibilidad de proyectarse hacia ligas europeas o ser considerado por selecciones menores argentinas, consolidando así una carrera internacional prometedora.
