Lo que comenzó con la denuncia de automovilistas sobre personas armadas en la Ruta provincial Nº 1 terminó en un escándalo institucional. Tres efectivos de Gendarmería Nacional fueron detenidos en el acceso norte a El Piquete, acusados de contrabando, y ahora la Justicia ordenó peritar sus celulares para determinar si integraban una red de asaltos en el Ramal jujeño. Los uniformados, que pertenecen al Escuadrón Nº 60 con base en San Pedro de Jujuy, fueron encontrados con 1.000 cartones de cigarrillos de contrabando en sus autos particulares (un Chevrolet Cruze y un VW Gol Trend). Para seguir esta noticia y otras similares, visite nuestra sección de policiales.
Al verse cercados por la Policía de la Provincia, intentaron justificar la carga argumentando que provenía de un procedimiento oficial autorizado por sus superiores tras el hallazgo de un vehículo abandonado. Sin embargo, esa coartada se derrumbó cuando los jefes del Escuadrón confirmaron ante el fiscal Matías Mora que ninguno de los detenidos se encontraba de servicio y desmintieron cualquier respaldo jerárquico. Además, señalaron que Gendarmería no realiza operativos de civil ni utiliza autos particulares sin identificación, salvo excepciones con orden judicial escrita. La sospecha principal es que los acusados formaban parte de una banda dedicada a los ‘mejicaneos’ y a realizar falsos operativos en la oscuridad de la ruta.
La investigación apunta ahora a determinar si los acusados aprovechaban su condición de uniformados y portaban sus armas reglamentarias de civil para montar “retenes falsos” y extorsionar a contrabandistas o asaltar a particulares. Por eso, la Justicia ordenó el secuestro y peritaje urgente de los teléfonos celulares de los tres gendarmes. A través de esos dispositivos, los investigadores buscan establecer si actuaban solos o bajo la dirección de un tercero, y si existen vínculos con otros asaltos e inseguridad reportada en la zona. También puede consultar las noticias locales.
Paralelamente, la Justicia Federal interviene por el hallazgo de un Volkswagen Bora abandonado durante el operativo. Los tres gendarmes, todos residentes en San Salvador de Jujuy, permanecen detenidos a disposición de la justicia provincial, acusados de “abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y exacciones ilegales”. A la espera de las imputaciones formales y la designación de sus abogados, el escándalo recién empieza a revelar sus conexiones más oscuras.


