Durante la madrugada del 25 de diciembre, una propiedad ubicada en el barrio La Loma de Libertador General San Martín fue consumida por un fuego de considerables proporciones que movilizó a múltiples equipos de emergencia. El siniestro se originó en el segundo nivel de la casa, donde se llevaban a cabo trabajos de ampliación y reforma.
Según informó el presidente de Bomberos Voluntarios, Ariel Hiruela, en comunicación con Radio 2, el inmueble albergaba una importante cantidad de materiales de construcción, particularmente madera destinada a la estructura de la losa, lo que aceleró significativamente la expansión del fuego y elevó las temperaturas a niveles extremos. La presencia de estos elementos combustibles transformó el incendio en un evento de difícil control.
El combate de las llamas requirió más de tres horas de labor intensiva por parte de los Bomberos Voluntarios locales, efectivos de la Policía especializada en incendios, y el apoyo fundamental de la empresa Ledesma, que proporcionó un vehículo cisterna para incrementar la disponibilidad de agua. En total, se emplearon más de 25 mil litros de agua para extinguir completamente el fuego.
Gracias a la intervención rápida y coordinada de los equipos de emergencia, el fuego no logró propagarse hacia las viviendas adyacentes, evitando así una catástrofe mayor en el vecindario. Afortunadamente, no se registraron víctimas fatales ni personas lesionadas durante el operativo de extinción.
Los perjuicios materiales fueron, sin embargo, extensos y severos. El fuego consumió la totalidad de la madera acumulada, causó daños graves en la estructura de hormigón, provocó deformaciones en los elementos metálicos de refuerzo y dejó los andamios y escaleras completamente retorcidos por el calor extremo. Aunque las llamas no penetraron en el interior de la vivienda, el calor intenso generó desprendimientos de revestimientos y grietas en las paredes.
Respecto a las causas del incidente, los bomberos descartaron problemas en la instalación eléctrica, ya que la zona afectada carecía de este tipo de conexiones. La teoría más probable señala que una reacción química entre la cal almacenada en el sitio, la humedad proveniente de las lluvias y la madera seca habría originado la combustión espontánea que desencadenó el desastre.
Desde la institución de bomberos enfatizaron la necesidad de implementar medidas de seguridad más rigurosas en los sitios de construcción, especialmente en lo referente al almacenamiento seguro de sustancias como la cal y materiales inflamables. Asimismo, destacaron el trabajo colaborativo entre las distintas fuerzas de emergencia, que resultó fundamental para que la situación no terminara en una tragedia mayor durante una noche navideña que pudo haber sido catastrófica.
