El proceso judicial que investiga el homicidio de Ivo Rodrigo Torres, un joven de veintidós años fallecido en La Quiaca durante febrero de dos mil veinticinco, se aproxima a su conclusión definitiva. El Tribunal Oral Federal de Jujuy ha programado para este domingo por la mañana una inspección ocular en el sitio de los hechos, una diligencia de gran relevancia solicitada por los diferentes actores procesales en el marco de sus estrategias contrapuestas.
La medida técnica fue demandada por el equipo de defensa del suboficial de Gendarmería Nacional Walter Daniel Álvarez, quien se encuentra acusado como principal responsable en el banquillo de los acusados. Aunque en las audiencias anteriores del debate quedó establecido de manera concluyente que los disparos mortales provinieron del arma reglamentaria del imputado, la defensa pretende demostrar mediante el reconocimiento del terreno que no existió intención de causar la muerte. Por su parte, tanto la fiscalía como la querella mantienen una posición contraria, argumentando que el operativo ejecutado por la fuerza de seguridad nacional fue realizado con clara intencionalidad de provocar el fallecimiento del joven motociclista.
La inspección en la ciudad fronteriza constituirá el preámbulo del cierre definitivo del proceso. Conforme al calendario establecido, la jornada final del juicio Ivo Torres La Quiaca se llevará a cabo el lunes por la mañana. Durante esa audiencia, el tribunal escuchará las declaraciones de los dos últimos testigos convocados para la causa. Una vez concluida la recepción de testimonios, se clausurará la admisión de pruebas y se iniciará formalmente la etapa de alegatos finales, donde cada una de las partes expondrá sus conclusiones y solicitará las penas correspondientes antes de que los magistrados emitan el veredicto definitivo.
Los hechos que originaron esta causa ocurrieron el seis de febrero de dos mil veinticinco aproximadamente a las diez de la mañana. Ivo Torres, quien residía en el paraje Campo Grande del departamento Susques, circulaba en motocicleta ingresando desde el límite fronterizo con Bolivia hacia la localidad de La Quiaca. En ese instante, una patrulla de Gendarmería Nacional compuesta por cuatro efectivos detectó al joven y, ante la presunta desobediencia de una orden de detención, iniciaron una persecución que se extendió hasta el barrio Praderas del Norte. Durante el operativo, el suboficial acusado realizó disparos utilizando su pistola reglamentaria.
El motociclista fue alcanzado por dos proyectiles, uno en la extremidad inferior y otro en la región dorsal, provocándole una hemorragia interna de gran magnitud que resultó en su muerte minutos después. Las pericias posteriores confirmaron que la motocicleta de la víctima presentaba múltiples impactos de bala y que entre sus pertenencias solo se encontraban paquetes con una cantidad reducida de hojas de coca. Este hallazgo ha sido central en el debate sobre la proporcionalidad de la respuesta de la fuerza de seguridad.
El caso ha generado considerable atención en la comunidad de La Quiaca y en toda la provincia de Jujuy, dado que cuestiona los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad en operativos fronterizos. La defensa ha argumentado que existieron alternativas menos letales para detener al joven, mientras que la acusación sostiene que la resistencia y las circunstancias del operativo justificaban el uso de la fuerza. Con la inspección ocular de este domingo y los alegatos del lunes, el tribunal dispondrá de todos los elementos para dictar una sentencia que cierre esta etapa procesal.


