La causa que rodea la muerte de Ariel Vilte continúa generando interrogantes sobre lo sucedido dentro de la Seccional Nº 61 de El Chingo. El abogado querellante Sebastián Espada cuestionó fuertemente la versión que apunta a un acto de autoflagelación, señalando que existen múltiples inconsistencias en el relato de los hechos que aún permanecen sin resolver.
Vilte falleció en el Hospital Pablo Soria tras sufrir quemaduras que cubrían el 80% de su cuerpo. El joven estaba detenido cuando se produjo un incendio dentro de su celda. Aunque Espada reconoce que la imputación inicial contra los efectivos policiales es procedente en esta etapa del proceso, enfatiza que la investigación debe profundizar en aspectos que van más allá de simples irregularidades administrativas.
El letrado expresó su escepticismo respecto a la hipótesis de un intento de suicidio, argumentando que no existe registro alguno de antecedentes psiquiátricos, médicos o conductuales que justifiquen una conducta de esa magnitud. “No hay ningún móvil que explique una acción así”, remarcó Espada, subrayando que resulta completamente inverosímil que alguien se haya prendido fuego sin motivación aparente.
La defensa de la familia planea solicitar un conjunto exhaustivo de medidas probatorias para avanzar en el esclarecimiento de los hechos. Entre estas se encuentran el análisis minucioso de los registros de guardia, la identificación completa del personal que prestaba servicio en la comisaría ese día, la verificación de sistemas de vigilancia y las declaraciones de otros detenidos que pudieron estar en celdas adyacentes al momento del incidente.
Espada enfatizó que el punto central de la investigación debe desplazarse hacia una pregunta fundamental: cuál fue la razón por la cual una persona bajo custodia intentó incendiar un colchón. El abogado consideró que esta cuestión reviste una gravedad superior a cualquier incumplimiento de procedimiento. Además, cuestionó la viabilidad física de los hechos relatados, señalando que encender fuego a un colchón genera humo inmediato que resultaría imposible de pasar desapercibido para el personal presente en la dependencia.
La querella mantiene su posición de que aún quedan aspectos fundamentales por esclarecer respecto a qué ocurrió realmente dentro de la comisaría y si existen otras responsabilidades que trascienden las imputaciones ya realizadas. El caso continúa en investigación mientras se aguardan los resultados de las medidas de prueba solicitadas.
