Un tribunal de Jujuy impuso una condena de quince años de cárcel al pastor evangélico Dante Reynaldo Gómez tras encontrarlo responsable de cometer abusos sexuales contra menores en la localidad de El Carmen. La abogada querellante Sara Cabezas brindó declaraciones después de conocerse el veredicto, subrayando que este fallo constituye una prueba contundente de que la justicia puede actuar incluso cuando transcurren años desde que ocurrieron los delitos.
Cabezas enfatizó que el proceso judicial demostró la culpabilidad del acusado y puso de manifiesto una realidad fundamental: quienes padecen abusos no siempre pueden denunciar en el momento en que desearían hacerlo. La letrada señaló que existen obstáculos emocionales, familiares y sociales que impiden que las víctimas se animen a hablar inmediatamente. Por ello, consideró esencial que la comunidad comprenda que presentar una denuncia años después mantiene su validez y no disminuye la gravedad de lo ocurrido.
Los hechos delictivos tuvieron lugar durante el año dos mil catorce, pero recién en dos mil veintitrés las víctimas formalizaron sus denuncias. El tribunal llevó a cabo la audiencia de cesura el viernes pasado, donde determinó la pena luego de haber declarado culpable a Gómez el veintisiete de noviembre anterior. Los delitos comprobados incluyeron abuso sexual con penetración agravado por ser perpetrado por un ministro de culto reconocido, así como abuso sexual simple agravado, en perjuicio de dos menores de edad al momento de los hechos.
Durante la investigación se incorporaron pruebas significativas como declaraciones realizadas en Cámara Gesell, evaluaciones psicológicas y testimonios de testigos. Estos elementos resultaron determinantes para acreditar los hechos y demostrar el abuso de autoridad ejercido por el condenado en su posición de líder religioso. Cabezas expresó que sus representadas se mostraron satisfechas con la actuación de los tribunales y con la sentencia dictada, destacando que sus derechos fueron respetados durante todo el procedimiento.
Respecto a la situación procesal de Gómez, el tribunal decidió por mayoría mantenerlo en libertad hasta que la sentencia adquiera carácter definitivo, aunque le impuso restricciones como la prohibición de aproximarse a las víctimas. La Fiscalía había solicitado su encarcelamiento inmediato, y una de las juezas votó en ese sentido, pero la mayoría consideró aplicable el principio de presunción de inocencia mientras se agotan los recursos legales disponibles.
La abogada querellante aprovechó para dirigirse a otras víctimas de abuso sexual, transmitiendo un mensaje de esperanza: la denuncia es viable y la impunidad no es inevitable. Cabezas subrayó que contar con acompañamiento profesional y contención adecuada resulta fundamental para que quienes sufrieron violencia sexual encuentren el coraje necesario para presentarse ante la justicia. El caso de Gómez demuestra que, aunque pasen años, existe la posibilidad de que los responsables enfrenten consecuencias legales por sus acciones.
