En el primer aniversario del femicidio de Tamara Fierro, la abogada defensora de la familia de la víctima, Mariana Vargas, alertó sobre la fragilidad de la sentencia de Tamara Fierro en el sistema judicial jujeño. La joven de veintinueve años, originaria de Fraile Pintado, fue hallada sin vida hace exactamente un año en circunstancias que conmocionaron profundamente a toda la provincia por la extrema brutalidad del crimen.
Según informó Vargas en diálogo con Radio 2, la sentencia de Tamara Fierro enfrenta múltiples desafíos que podrían resultar en un retroceso significativo para la justicia. La defensa de los condenados busca rebajar la calificación de femicidio a homicidio simple, lo que reduciría la pena de prisión perpetua a una escala de entre ocho y veinticinco años de cárcel. La letrada expresó su preocupación sobre cómo el clima político nacional está influyendo en que los magistrados cuestionen la existencia de la violencia de género como agravante en los casos de femicidio.
Un aspecto histórico del caso radica en la condena al familiar del femicida Guerrero, quien fue condenado por encubrimiento. Esta sentencia rompió con la denominada “excusa absolutoria” del Código Penal, estableciendo que en crímenes de odio y violencia de género, la impunidad de un familiar no puede estar por encima de los tratados internacionales. No obstante, Vargas advirtió que si esta condena es revocada en la próxima audiencia, se abriría una puerta peligrosa para la impunidad en Jujuy. La querella también insiste en que existieron más partícipes en el crimen y que la justicia cerró demasiado rápidamente la investigación.
Durante su intervención, Vargas también abordó un aspecto fundamental del caso: el uso del narcomenudeo como herramienta de sometimiento. Según la abogada, Guerrero suministraba drogas a la víctima de manera sistemática para poder someterla sexualmente, utilizando la adicción como mecanismo de control y dominación.
La audiencia de impugnación de la sentencia de Tamara Fierro está programada para el martes dos de junio, fecha que Vargas calificó como el “Día D” para definir si se mantienen las condenas o si se absuelven a los encubridores. Esta jornada resulta crucial para el futuro del caso y para los derechos de las víctimas de violencia de género en la provincia. Un día después, el tres de junio, está prevista la marcha #NiUnaMenos, que nuevamente recordará la necesidad de justicia y la lucha contra la violencia machista. Consulte noticias policiales para más información sobre este caso.


