Tras treinta días de intensas labores de rastreo en la región puneña, autoridades judiciales confirmaron el hallazgo de los restos de Felipa Analoca, una mujer de 76 años cuya desaparición había generado gran preocupación en la comunidad de La Quiaca desde finales de noviembre. El descubrimiento se concretó en el paraje de Potrillo, jurisdicción del departamento de Yavi, donde se localizaron los restos en avanzado estado de deterioro.
El fiscal Alberto Mendivil del Ministerio Público de la Acusación informó que el procedimiento se llevó a cabo el sábado pasado alrededor de las 20:45 horas, cuando una mujer de 32 años se acercó a la Seccional N° 17 para reportar que su progenitor había descubierto restos óseos mientras transitaba su propiedad rural. Inmediatamente se desplegó un operativo que incluyó efectivos policiales, personal de Criminalística y representantes del organismo fiscal para trasladarse al sitio indicado.
En el lugar se recuperaron restos óseos acompañados de vestimenta y artículos personales que permitieron a los allegados de la víctima confirmar su identidad. Entre los elementos hallados se encontraban billeteras con dinero en efectivo, botellas plásticas y otros objetos que coincidían con las pertenencias de Felipa Analoca, quien había desaparecido el 25 de noviembre pasado.
Mendivil explicó que la identificación inmediata resultó imposible debido al prolongado tiempo de exposición a las condiciones climáticas extremas características de la Puna jujeña, sumado a la posible intervención de fauna local. Sin embargo, subrayó que los indicios preliminares descartan un acto delictivo violento, considerando que los objetos de valor permanecían junto a los restos. “Todo apunta a que no se trataría de un homicidio”, manifestaron desde la investigación, aunque aclararon que todas las líneas investigativas permanecen abiertas.
Los peritos forenses trabajan actualmente en determinar la data de fallecimiento y reconstruir el itinerario que llevó a la mujer hasta ese paraje remoto, ubicado a más de 15 kilómetros de Yavi y a considerable distancia de Potrillo. La complejidad del terreno y la vastedad del territorio puneño presentaron desafíos significativos durante la búsqueda.
La operación de localización que se extendió durante casi un mes incluyó rastrillajes terrestres, búsquedas a caballo y operativos con drones, con participación de municipios, fuerzas de seguridad y familiares de la víctima. Se exploraron zonas de Santa Catalina, sectores fronterizos con Villazón en Bolivia y parajes de difícil acceso. “Se buscó en todos los lugares donde se creía que podía estar”, indicaron desde la fiscalía, destacando la dificultad que representó la geografía accidentada de la región.
Las diligencias continúan bajo supervisión del Ministerio Público de la Acusación mientras se aguardan los resultados de los análisis periciales que permitirán esclarecer completamente las circunstancias del fallecimiento de Felipa Analoca.



