Marcha contra femicidios: Argentina se moviliza por Agostina y Dulce

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La jornada de este miércoles 3 de junio será testigo de una nueva convocatoria nacional denominada Ni Una Menos, el movimiento que surgió en el año 2015 a raíz del femicidio de Chiara Páez y que se ha consolidado como uno de los reclamos sociales más relevantes en la República Argentina en contra de la violencia de género. Multitudes de mujeres, entidades de la sociedad civil, familiares de víctimas y organizaciones defensoras de los derechos humanos ocuparán nuevamente las calles para reclamar justicia, implementación de medidas preventivas y ejecución de políticas públicas que resulten efectivas.

Esta movilización se desarrolla en un contexto particularmente sensible, marcado por sucesos recientes que han impactado profundamente en la sociedad y que han puesto de manifiesto la magnitud de la problemática de violencia de género que atraviesa el territorio nacional. La marcha contra femicidios representa una respuesta colectiva ante estos hechos que han conmovido a la población.

En la provincia de Córdoba, la desaparición de Agostina Vega, una adolescente de catorce años, generó una búsqueda intensiva que culminó con el hallazgo de sus restos en un terreno baldío ubicado en el barrio Ampliación Ferreyra. Las autoridades han identificado a un detenido como la última persona que habría mantenido contacto con la joven antes de su desaparición. Este descubrimiento provocó una profunda conmoción en la provincia y revitalizó los reclamos por la adopción de medidas urgentes destinadas a proteger a menores de edad frente a situaciones de violencia y desaparición forzada.

De manera simultánea, la provincia de Misiones fue escenario del hallazgo de Dulce María Beatriz Candia, una adolescente de diecisiete años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en la ciudad de Eldorado luego de casi dos semanas de búsqueda. El informe de autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia, y la Justicia investiga el hecho como un presunto femicidio. El descubrimiento del cuerpo en una construcción abandonada provocó manifestaciones públicas, demandas de justicia y críticas significativas respecto a la respuesta institucional durante el operativo de búsqueda.

A más de una década desde el surgimiento del movimiento Ni Una Menos, la violencia contra las mujeres continúa siendo una de las principales deudas pendientes de la sociedad argentina. Organizaciones feministas y centros de investigación especializados advierten anualmente sobre la persistencia de femicidios, tentativas de femicidio, abusos sexuales, desapariciones y múltiples formas de violencia que afectan a mujeres y personas de diversas identidades de género en todas las regiones del país.

Los reclamos históricos que sostiene el movimiento se orientan hacia el fortalecimiento de las políticas de prevención, la mejora de los sistemas de asistencia integral a víctimas, la garantía de acceso efectivo a la Justicia y la profundización de la educación con perspectiva de género como herramienta fundamental para evitar la reiteración de estos hechos.

En el territorio jujeño, diversas organizaciones sociales han iniciado la difusión de la convocatoria para la movilización prevista en esta jornada, en el marco de las actividades organizadas por la Multisectorial de Mujeres y Disidencias de Jujuy. La concentración principal tendrá lugar en la Plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy a partir de las diecisiete horas, desde donde se llevará a cabo una marcha por las arterias céntricas de la capital provincial con la participación de organizaciones feministas, entidades sociales, sindicatos y colectivos de derechos humanos.

La agenda prevista para el miércoles 3 de junio en Jujuy incluye la concentración desde las diecisiete horas en Plaza Belgrano, la movilización por el centro de San Salvador de Jujuy, la lectura de documentos y pronunciamientos de organizaciones sociales, actividades de concientización y visibilización sobre violencia de género, así como reclamos de justicia por víctimas de femicidios y demandas de fortalecimiento de las políticas públicas en materia de protección de mujeres.

A once años del primer grito colectivo de Ni Una Menos, la consigna continúa siendo vigente y necesaria. Los nombres de Agostina Vega y Dulce María Candia se incorporan a una extensa lista de víctimas que mantienen abierto un reclamo que trasciende generaciones: que ninguna mujer más sea víctima de la violencia machista que persiste en la sociedad.